136 países acuerdan un impuesto mínimo global del 15% para las multinacionales

Nadia Calviño en una reunión de la OCDE. / Twitter @abc_opt
Nadia Calviño en una reunión de la OCDE. / Twitter @abc_opt

La reforma reasignará más de 125.000 millones de dólares de beneficios procedentes de alrededor de las 100 mayores y más rentables empresas multinacionales a países de todo el mundo.

136 países acuerdan un impuesto mínimo global del 15% para las multinacionales

Acuerdo histórico. 136 países han sellado un pacto para imponer un gravamen mínimo global del 15% sobre los beneficios de las multinacionales a partir de 2023. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha anunciado este viernes que los firmantes representan más del 90% del PIB mundial, pero el objetivo de lograr un consenso entre los 140 países miembros sigue sin cerrarse: Pakistán, Sri Lanka, Kenia y Nigeria no se han adherido al acuerdo, al que finalmente sí se han sumado Estonia, Hungría e Irlanda, los europeos hasta ahora reticentes.

El acuerdo llega tras años de intensas negociaciones para adaptar el sistema fiscal internacional “al siglo XXI”, con la mira puesta especialmente en la era digital. Así, el objetivo de la Declaración sobre la solución de dos pilares para abordar los desafíos fiscales derivados de la digitalización de la economía es “renovar y formalizar” el acuerdo político que en julio alcanzaron los miembros del Marco Inclusivo sobre BEPS de la OCDE y el G-20, en relación a la profunda reforma de las normas tributarias internacionales.

En ese sentido, la OCDE ha explicado que el pacto permitirá la reasignación de más de 125.000 millones de dólares de beneficios procedentes de alrededor de las 100 mayores y más rentables empresas multinacionales a países de todo el mundo, lo que asegurará que dichas empresas paguen la parte equitativa de impuestos que les corresponda, con independencia de donde lleven a cabo sus actividades y generen los beneficios.

Solución basada en dos pilares

“El acuerdo sobre el impuesto mínimo global no pretende eliminar la competencia fiscal, sino que establece limitaciones pactadas multilateralmente, y generará una recaudación tributaria adicional, para los países, de unos 150 000 millones de dólares estadounidenses”, explica la institución con sede en París.

En concreto, el acuerdo para reforma fiscal estará basado en dos pilares: el primero garantizará una distribución más justa entre países de los beneficios y derechos de imposición relativos a las mayores y más rentables empresas multinacionales. “De este modo, se reasignarán algunos derechos de gravamen sobre las multinacionales desde sus países de origen hacia los mercados en los que estas empresas realizan su actividad económica y obtienen beneficios, con independencia de si tienen o no presencia física en ellos”.

En la práctica, esto significa que las empresas multinacionales cuyas ventas mundiales superen los 20.000 millones de euros y su rentabilidad exceda del 10% —que pueden considerarse las más favorecidas por la globalización— estarán sometidas a las nuevas normas, de modo que se reasignará a las jurisdicciones de mercado el 25% del beneficio que supere el umbral del 10%.

El objetivo de la reforma es que las multinacionales respondan a sus obligaciones fiscales desde sus países de origen a los mercados donde tienen actividades y ganan beneficios, sin importar si las firmas tienen presencia física allí, algo que se espera tenga un impacto en grandes empresas digitales como Amazon y Facebook.

 

 

El segundo pilar introduce un impuesto mínimo global sobre sociedades del 15 %, que se aplicará a las empresas cuya cifra de negocios supere los 750 millones de euros, con lo que se calcula que generará una recaudación tributaria adicional, en todo el mundo, de unos 150 000 millones de dólares anuales. Además, los contribuyentes y las administraciones tributarias también se beneficiarán de la mayor estabilidad del sistema fiscal internacional y del aumento de la seguridad jurídica en materia tributaria.

“El acuerdo que se ha alcanzado hoy hará que nuestros acuerdos fiscales internacionales sean más justos y funcionen mejor”, ha subrayado Mathias Cormann, Secretario General de la OCDE. “Se trata de una gran victoria para el multilateralismo eficaz y equilibrado. Es un acuerdo ambicioso que garantiza que nuestro sistema fiscal internacional cumple su propósito en el marco de una economía mundial digitalizada y globalizada. Ahora, debemos trabajar con rapidez y diligencia para garantizar que esta importante reforma se aplique eficazmente”, ha añadido.


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El plan será presentado a los ministros de Finanzas del G-20 en Washington DC, el 13 de octubre, y posteriormente en la Cumbre del G-20 en Roma, a finales de octubre. Los países esperan firmar una convención multilateral en 2022, cuya aplicación sea efectiva en 2023.

La OCDE detalla que la convención ya se encuentra en fase de elaboración y constituirá el vehículo para implementar los nuevos derechos de imposición pactados en el marco del pilar uno, así como para suspender y suprimir disposiciones relativas a todos los impuestos sobre los servicios digitales y otras medidas unilaterales existentes. “Esto aportará más seguridad jurídica y ayudará a atenuar las tensiones comerciales. La OCDE desarrollará normas modelo para introducir el Pilar Dos en la legislación interna en 2022, de forma que estén en vigor en 2023”, concluye la institución. @mundiario

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