Zakaria y el dilema del delantero: el fútbol no vive solo de buenas intenciones

Es loable que piense en el equipo, pero el Deportivo necesita goles, no solo sacrificio.
Zakaria Eddahchouri. /  YouTube: @rcdeportivo
Zakaria Eddahchouri. / YouTube: @rcdeportivo

El discurso de Zakaria Eddahchouri es admirable. En un mundo donde los delanteros se obsesionan con sus cifras personales, el neerlandés prioriza el colectivo. Corre, lucha, presiona y se asocia bien con sus compañeros. Todo un ejemplo de compromiso y entrega. Pero, ¿qué pasa con los goles? Porque al final, un delantero es, ante todo, un goleador. Y ahí es donde Zakaria aún tiene mucho que demostrar.  

El Deportivo lo fichó para marcar diferencias en el área, no para dar lecciones de juego en equipo como lo hizo en su más reciente presentación en una rueda de prensa. Su adaptación ha sido rápida, sí, pero dos goles en seis partidos no son números de un nueve decisivo. Su esfuerzo es incuestionable, pero su producción ofensiva está lejos de ser perfecta. Sin un delantero que garantice goles, el equipo sigue dependiendo demasiado de la inspiración de otros jugadores.  

Su mentalidad de sacrificio está bien, pero en el fútbol los goles siguen siendo la moneda de cambio. Puedes jugar bien, presionar y moverte con inteligencia, pero si no defines cuando toca, de poco sirve. El Deportivo necesita victorias, y esas llegan con goles. No con discursos sobre el juego colectivo ni con análisis tácticos.  

Además, el propio Zakaria reconoce que la liga española es más exigente físicamente. Se le ve comprometido, pero el ritmo alto de LaLiga le está costando. Su capacidad para aguantar el Ramadán sin que su rendimiento baje es digna de respeto, pero no puede ser excusa. Al Deportivo no le sirve un delantero que simplemente "ayuda al equipo". Necesita un goleador que haga lo que se le pide: meterla dentro.  

Zakaria tiene cualidades, pero si no cambia el chip, su paso por el Deportivo podría quedarse en una anécdota. Los equipos no cumplen con los objetivos deportivos con buenas intenciones, sino con jugadores que marcan diferencias en el área. Y ahora mismo, Zakaria sigue más preocupado por el juego colectivo que por lo único que realmente le exigen: hacer goles. @mundiario

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