Con Camavinga en el horizonte, los próximos partidos serán cruciales para Tchouaméni

El 14 merengue no brilla como titular, y el regreso del nacido en Angola en octubre podría amenazar su puesto como dueño del pivote.
Eduardo Camavinga y Aurélien Tchouaméni, futbolistas del Real Madrid. /  Composición
Eduardo Camavinga y Aurélien Tchouaméni, futbolistas del Real Madrid. / Composición

Aurélien Tchouaméni aterrizó en el Real Madrid en el verano de 2022 con la etiqueta de ser uno de los centrocampistas más prometedores de Europa. El club blanco veía en el joven, procedente del AS Mónaco, al sustituto natural de Casemiro, el pivote defensivo que había sido clave en el esquema merengue durante años.

Sin embargo, dos años después de su llegada, su futuro en el once de Carlo Ancelotti está en entredicho, especialmente con el regreso de Eduardo Camavinga, quien ha aprovechado su oportunidad para brillar en el centro del campo.

El problema de Tchouaméni ha sido su irregularidad. Entre las lesiones y algunas preocupantes lagunas en su juego, su titularidad está lejos de estar garantizada, sobre todo con la inminente vuelta de Camavinga. El francés, que se espera esté disponible para el partido contra el Villarreal el próximo 6 de octubre o, como mucho, contra el Celta el 20 del mismo mes, representa una seria competencia.

Camavinga ha demostrado ser tan bueno, o en ocasiones incluso mejor, que su compañero en la selección francesa. Además, su capacidad para jugar tanto en un doble pivote como en solitario como mediocentro defensivo lo convierte en un recurso valioso para Ancelotti. Mientras tanto, Tchouaméni sigue buscando reencontrar la mejor versión de sí mismo, aquella que deslumbró a media Europa en el Estadio Luis II de Mónaco.

Aquella goleada ante el Valencia en el Bernabéu

Un claro ejemplo del impacto de Camavinga fue su actuación en la goleada del Real Madrid al Valencia, un partido que Carlo Ancelotti calificó como "el mejor de la temporada". En ese encuentro, el francés, junto a Toni Kroos, ofreció una exhibición en el centro del campo.Kroos, con su habitual maestría en la distribución, lideró el ataque madridista, mientras que Camavinga cubría espacios y ofrecía un rendimiento impecable en defensa, anticipándose a las jugadas y apoyando a la línea defensiva.

En ese partido, Camavinga fue el segundo jugador con más balones recuperados, un total de siete, solo superado por Ferland Mendy. Además, fue fundamental en la presión alta que asfixió al Valencia en sus mejores momentos, contribuyendo tanto en defensa como en la transición ofensiva.

Tras el 5-1 en el Santiago Bernabéu, Carlo Ancelotti elogió públicamente la evolución de Camavinga: “Él lo hace muy bien en todas las posiciones que le pongo. En la posición de pivote está más acostumbrado y, con la baja de Tchouaméni, ha demostrado su mejor nivel”.

Estas palabras del técnico italiano reflejan la buena estima que tiene por Camavinga y deberían servir a Tchouaméni como incentivo para no dormirse en los laureles. A pesar de contar con el talento necesario, su irregularidad y propensión a las lesiones pueden relegarlo a un segundo plano, especialmente ante el empuje de su compatriota.

Camavinga no solo ha surgido como una alternativa más que válida para reemplazarle, sino que, aprovechando su capacidad para romper líneas y su velocidad, se ha convertido en una opción más completa que Tchouaméni. @mundiario

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