El Barcelona y el Atlético se estrellan contra el muro de la realidad en la Champions League
Los nuevos y flamantes proyectos del FC Barcelona y el Atlético de Madrid comenzaron su andadura en la Champions League muy por debajo de sus expectativas. Los azulgranas cayeron en su visita al Estadio Luis II ante el Mónaco, mientras que los rojiblancos lograron una victoria in extremis frente al RB Leipzig.
El equipo de Hansi Flick, que venía de conseguir un pleno de victorias en las primeras cinco jornadas de LaLiga, sucumbió 2-1 en un partido en el que incluso pudo haber recibido más goles en contra, de no ser por la poca efectividad del cuadro local en los metros finales. Los visitantes vieron mermadas sus posibilidades tras la clara expulsión de Eric García, quien derribó a Takumi Minamino cuando apenas habían transcurrido 10 minutos del primer tiempo.
A partir de ese momento, comenzaron los problemas para los azulgranas, que vieron cómo el Mónaco se adelantaba en el marcador gracias a Maghnes Akliouche, quien recibió en la frontal, encaró el área, se zafó de un par de defensores y remató al palo corto defendido por Marc-André ter Stegen. Los culés reaccionaron con un espectacular gol de Lamine Yamal doce minutos más tarde, pero jugar con un futbolista menos durante tanto tiempo les pasó factura. Ya en la segunda parte, el Barça encajó el 2-1 definitivo, obra de George Ilenikhena en el minuto 71.
El Mónaco incluso pudo haber ampliado la ventaja, pero los reflejos de Ter Stegen y el escaso acierto de los monegascos evitaron que el marcador se moviera más. De esta forma, el Barcelona comienza de la peor manera su trayectoria en la Champions, y ahora tendrá que aferrarse a sacar un buen resultado en la próxima fecha ante el Young Boys en Montjuic, antes de uno de los grandes duelos de la fase de grupos frente al Bayern el 23 de octubre.
Giménez salvó al Atleti
Los seguidores colchoneros que acudieron al Cívitas Metropolitano vivieron una auténtica montaña rusa de emociones. El equipo de Diego Simeone se mostró vulnerable ante una rápida contra del Leipzig, que permitió a los alemanes adelantarse en el minuto 4. A pesar del esfuerzo de Oblak por mantener su portería a cero, el cabezazo de Sesko superó sin resistencia al guardameta esloveno.
No obstante, Griezmann logró igualar el marcador en el minuto 28, aprovechando un preciso centro de Marcos Llorente desde la derecha, que el francés remató sin oposición desde el punto de penalti. A partir de ahí, los rojiblancos se volcaron en busca del gol de la victoria, en una intensa lucha contra el reloj.
Griezmann volvió a ser decisivo, esta vez de manera distinta. Tras un córner a favor del Atlético, en una segunda jugada, colocó el balón al segundo palo, donde Giménez, de cabeza, lo envió al fondo de la red, pillando a contrapié a Gulacsi. El tanto en el 90+2 desató la locura en el Metropolitano, con el uruguayo como héroe de una sufrida victoria.
A pesar del triunfo y los tres puntos de oro, quedó claro que al equipo aún le falta trabajo para competir de tú a tú con los mejores de Europa. No obstante, a diferencia del Barcelona, el Atlético comienza la competición sumando. @mundiario


