Se tenía que decir y se dijo: el verdadero valiente fue Xavi, no Hansi Flick

Últimamente, el entrenador alemán es reconocido como el gran valedor de este Barça, pero a muchos se les olvida quién dio el verdadero salto de confianza de estos chicos en un momento clave.
Hansi Flick, entrenador de fútbol. /  @fcbarcelona
Hansi Flick, entrenador de fútbol. / @fcbarcelona

El FC Barcelona, tras años de incertidumbre y sombras deportivas, ha recuperado su identidad y vuelve a ilusionar. LaLiga y la Champions siguen en el aire, pero el presente es luminoso y el futuro aún más prometedor. Hansi Flick ha armado un equipo con hambre de gloria, donde jóvenes talentos como Lamine Yamal, Pau Cubarsí y Gavi encarnan el presente y el futuro del fútbol español.

Ahora bien, al César lo que es del César. Flick ha sido el estratega que ha dotado al Barça de competitividad táctica y carácter ganador. Bajo su mando, Robert Lewandowski sigue siendo un viejo rockero del gol, mientras que Raphinha ha resurgido como un crack indiscutible que justificó cada esfuerzo de Joan Laporta por arrebatárselo al Chelsea.

Además, Flick ha recuperado a Frenkie de Jong, quien pasó de ser noticia por su salario a ser fundamental en el césped. No hay duda de que el alemán ha logrado consolidar al Barça en el sitio que le corresponde, por historia y potencial, tanto en España como en Europa.

Flick y la cantera: ¿una verdad a medias?

La gran narrativa mediática atribuye a Flick el mérito de haber impulsado a los canteranos, pero ¿es realmente el gran valedor de La Masia? La realidad, lejos de los titulares, matiza esa afirmación.

Si bien ha integrado a jóvenes promesas en el equipo, los números desmienten una apuesta incondicional. Fermín López, por ejemplo, ha jugado 26 partidos en LaLiga, pero solo 9 como titular; en Champions, apenas 4 titularidades en 11 encuentros. En la Copa del Rey, solo fue titular en la mitad de los partidos, y en la Supercopa de España disputó apenas 27 minutos.

Lo mismo ocurre con Marc Casadó y Gerard Martín, quienes han sido utilizados esporádicamente, acumulando cifras que no reflejan confianza plena. Casadó prácticamente desapareció para darle protagonismo a Frenkie de Jong, y Martín apenas ha sido titular en 14 de los 36 partidos disputados.

Más allá de la gestión de los minutos, hay decisiones que llaman la atención. En un momento crítico para la portería blaugrana, Flick optó por un arquero retirado que tiene el hábito de fumar cigarros en lugar de confiar en Iñaki Peña como relevo de Marc-André ter Stegen. Esta elección deja claro que la confianza del técnico alemán en los canteranos es relativa y depende de las circunstancias.

Xavi Hernández: el verdadero impulsor de la nueva generación

Si hay alguien que realmente plantó la semilla de este Barça precoz, ese fue Xavi Hernández. Su llegada al banquillo coincidió con una etapa crítica del club, donde el futuro pesaba más que el presente. Fue él quien apostó sin reservas por La Masia, dando oportunidades reales a jóvenes talentos cuando aún eran promesas por confirmar.

Lamine Yamal debutó con apenas 15 años, de la mano de Xavi. Lo mismo sucedió con Gavi, Araujo, Balde y Pau Cubarsí, a quienes el técnico gerundense consolidó como pilares del equipo. Además, Xavi sacó la mejor versión de Ansu Fati, logrando que tuviera más minutos y más goles que en cualquier otra etapa de su carrera. Y cuando estos jóvenes tenían un mal día, nunca les soltó la mano, sino que los respaldó con confianza y minutos de juego.

Sin su fe inquebrantable en el talento de la cantera, hoy estaríamos contando una historia diferente. Xavi fue quien trazó el camino que Flick hoy transita.

El justo reconocimiento a Flick, pero sin olvidar a Xavi

Nada de esto pretende restar méritos a Hansi Flick, cuyo trabajo táctico y su capacidad para construir un equipo sólido y ganador es incuestionable. El Barça ha resucitado con él, y los culés tienen razones para ilusionarse con lo que está por venir.

Sin embargo, es imprescindible reconocer que la base de esta revolución no nació con Flick, sino con Xavi Hernández. Fue él quien creyó primero en los jóvenes, les dio protagonismo y sentó los cimientos de este equipo. Flick ha sabido aprovechar y potenciar ese legado, pero sin la visión previa de Xavi, este Barça juvenil que deslumbra al mundo simplemente no existiría. @mundiario

Comentarios