Racismo de camiseta
No hay que ser un erudito en nuestro país para saber que, dependiendo de quien cometa el delito y sobre quien se cometa, la vara de medir no es la misma. Eso puede llevarse también a nuestro fútbol: ni organismos, ni estamentos, ni comités arbitrales, pero ahora parece que con un tema tan escabroso y delicado como es el racismo tampoco son capaces de ser justos y proporcionados con todos.
En el mes de abril de 2023 se vivió un incidente racista contra el jugador del Real Madrid, Vinicius Junior, en el estadio de Mestalla. El Comité de Competición dictaminó el cierre parcial del estadio valencianista durante cinco partidos y una multa de 45 mil euros por las infracciones tan graves cometidas por sus aficionados. El recurso del Valencia a Apelación fue aceptado y se redujo a tres partidos y 27 mil euros, pero en tiempo récord el TAD tumbó el recurso e hizo caer el peso de la justicia sobre el conjunto che.
Hace escasamente un mes, en el Coliseum se vivieron insultos racistas contra el jugador del Sevilla, Marcos Acuña. Éstos fueron llevados al Comité de Disciplina y el Getafe recibió una sanción de cierre parcial durante tres partidos y 27 mil euros. El conjunto que preside Ángel Torres presentó un recurso y Apelación levantó el castigo tanto del cierre como de la multa económica.
Ese mismo fin de semana también se producía un incidente racista en un estadio de 1º RFEF. El portero del Rayo Majadahonda, Cheik Sarr, recibía insultos racistas por parte de alguno de los aficionados del Sestao River. El cancerbero decidió saltar hacia la grada y agarrar de la bufanda a uno de los seguidores que lo estaba increpando, formando un tumulto en los aledaños del graderío y viendo la roja directa por agresión a un aficionado.
El conjunto vizcaíno era sancionado con dos partidos a puerta cerrada debido al mencionado incidente, de los cuales acabaría cumpliendo solo uno después de que el TAD decretase la suspensión cautelar de la primera sanción.
El pasado fin de semana se vivió otro incidente racista contra uno de los internacionales del Athletic de Bilbao. Nico Williams recibía insultos racistas por parte de un sector muy concreto y conocido del Civitas Metropolitano. No es la primera vez que ese sector tiene comportamientos parecidos. El Comité de Disciplina ha sancionado con el cierre parcial dos partidos y una multa de 20 mil euros. Todo aún pendiente del recurso del Atleti y la sentencia del TAD.
Como hemos podido comprobar, el primero de los incidentes racistas ha sido duramente sancionado por los distintos organismos, mientras que el resto de actos ha pasado casi de puntillas por los juzgados del deporte. No sabemos a ciencia cierta si se les fue la mano con la primera sanción o Vinicius y su documental de Netflix son más negros que los demás. @mundiario
