El ocaso de Roger Federer, el revés más bonito de la ATP
Un tenis de muchos kilates. Ver jugar al suizo en cualquier pista del circuito era un seguro de disfrute. La elegancia y trato de la pelota que tiene el helvético está a la altura de muy pocos tenistas en la historia. Su famoso revés a una mano está catalogado como uno de los más vistosos y bonitos que haya habido en una pista de tenis profesional, mejorándolo con el tiempo y alcanzando su zenit en 2017. Este mismo revés está a la altura de grandes como el del sueco Stefan Edberg o el de su compatriota Stan Wawrinka.
Un tenista de varias generaciones. A su edad, Roger Federer puede presumir de haber competido con el mejor tenis de los últimos 25 años. Desde Pete Sampras y Andrea Agassi, pasando por Ferrero, Murray, Nadal o Djokovic, hasta la NextGen como Zverev, Thiem o Tsitsipas.
Djokovic gana Wimbledon. La victoria del serbio en la hierba londinense lo ha relegado a la tercera posición en la carrera por la consecución de más Grand Slams. Este ranking lo lidera Rafael Nadal con 22, seguido del tenista de Belgrado con 21, que deja a Federer en tercera posición con 20.
El futuro es para Nole. La creencia y lo que los eruditos de este deporte prevén es que, por edad y por sensaciones en la pista, Novak Djokovic será el que más grandes consiga. Por sus características como tenista, sus cualidades innatas y sobre todo por su adaptación a todas las superficies, el tenista serbio está llamado a ser el líder en esta disciplina y, por tanto, se presupone que será el mejor de la historia.
Mucho tiempo sin competir. El suizo no ha jugado desde Wimbledon en 2021, por lo que no ha sumado puntos en el último año. Su pronta eliminación del grande británico el año pasado, perdiendo en cuartos de final frente a Hurkacz por 3-0, fue la última vez que vimos al jugador de Basilea vestido de corto.
Fuera del ranking ATP. Esta ausencia en las pistas, tras 25 años seguidos en el circuito ATP, ha tenido su peso en el ranking, en donde Roger no había desaparecido desde que entró en el año 1997, con tan solo 16 años. La falta de regularidad y las lesiones no le han permitido rendir ni jugar a un nivel que le permita conseguir puntos para mantenerse en la élite.
Perderse Wimbledon. Una de las espinas que seguro tendrá el helvético es la de no haber podido participar este año en Wimbledon. La expectación que crea la figura de Roger Federer en el grande británico es comparable con muy pocas cosas en el mundo del tenis. Sin duda cualquier seguidor del deporte de raqueta le hubiese entusiasmado ver al mayor campeón de la hierba londinense vestido de blanco.
Sus lesiones. Federer se sometió a otra cirugía en la rodilla derecha, la tercera en 18 meses. El basiliense confía en volver a las pistas en octubre de este año para poder disputar el ATP 500 de Basilea y poder estar a buen nivel para participar en su torneo fetiche, Wimbledon.
Por desgracia estamos bastante próximos al desenlace de una de las carreras con más éxito en la historia del tenis, aunque los más esperanzados siguen deseando que Roger no llegue nunca al último set de su carrera. @mundiario

