Neal Maupay se estrena como goleador en España, pero no puede evitar la debacle del Sevilla
El Sevilla volvió a caminar sobre el alambre y terminó cayendo al vacío en Son Moix. La derrota ante el RCD Mallorca fue contundente y dolorosa, más por las sensaciones que por el marcador. El equipo de Matías Almeyda mostró los mismos vicios que le persiguen toda la temporada. Fragilidad atrás, errores propios y una alarmante falta de colmillo.
El partido ofreció un primer tiempo vivo y engañoso. El Mallorca golpeó primero con un penalti transformado por Muriqi tras intervención del VAR, y el Sevilla respondió con orgullo. El debutante Neal Maupay firmó un gol de alta factura que pareció resetear el duelo. Pero aquel empate fue solo un espejismo antes del naufragio.
Tras el descanso, el guion se rompió definitivamente para los hispalenses. El conjunto bermellón encontró espacios con facilidad y explotó el talento de Virgili, un tormento constante por banda. Samu Costa adelantó a los locales y devolvió al Sevilla a su territorio habitual: remar contracorriente sin convicción. Cada ataque sevillista parecía una obligación, no una amenaza.
Los cambios de Almeyda no mejoraron el escenario. El paso a defensa de cuatro desordenó aún más al equipo y abrió una autopista para el Mallorca. Muriqi volvió a aparecer para ampliar la ventaja y Pablo Torre cerró la goleada en el tramo final. El Sevilla perdió el control, el orden y cualquier atisbo de reacción.
Son Moix dictó sentencia más allá de los puntos. El Mallorca sale del descenso reforzado por su fortaleza como local, mientras el Sevilla se hunde en sus propias dudas. La temporada se anuncia larga y pesada para el sevillismo. Y lo más preocupante es que los problemas ya no sorprenden: se repiten. @mundiario


