La NBA se rinde ante los nuevos campeones: ¿estamos en presencia de una nueva dinastía de los Celtics?

El quinteto de Massachusetts se impuso en las Finales a los Mavericks. Mazzulla cuenta con las piezas para repetir el éxito la próxima temporada.
La plantilla de los Boston Celtics, campeones de la NBA. / @celtics
La plantilla de los Boston Celtics, campeones de la NBA. / @celtics

Luka Dončić y los Mavericks no pudieron obrar el milagro y terminaron sucumbiendo ante el poderío de los Boston Celtics. El TD Garden volvió a rugir con su equipo con una sólida victoria 106-88, que sirvió para sumar el décimo octavo título de toda su historia, superando a los Lakers como el conjunto más ganador de la NBA.

¿Cómo se gestó el nuevo anillo de los gigantes verdes? El quinto partido de las Finales fue un monólogo en los dos primeros cuartos. Los dueños de casa se afianzaron con un ataque coral liderado por Jayson Tatum (41 puntos, 11 asistencias y 8 rebotes), quien, junto al resto de sus compañeros, se combinó para causar un auténtico destrozo con los tiros de larga distancia, alcanzando un 42.7 %.

Tabla de campeones de la NBA con tres títulos o más  . / MUNDIARIO
Tabla de campeones de la NBA con tres títulos o más . / MUNDIARIO

Fue un dominio apabullante que también contó con la inestimable ayuda del juego defensivo. Los dirigidos por Joe Mazzulla se impusieron en la pintura, con otra gran actuación de Jrue Holiday, quien consiguió 11 rebotes, que junto a otros cuatro compañeros que terminaron con 8 o más, mostraron que los Celtics son eficientes a lo largo y ancho de todo el tabloncillo.

Además, la estrategia defensiva se enfocó en aislar ofensivamente a la gran estrella de Dallas. Dončić demostró ser un excelente anotador (28 puntos), aunque, como ocurrió durante buena parte de la serie, fue un auténtico pistolero solitario. Los Celtics lograron desconectar al resto del equipo del esloveno, especialmente a Kyrie Irving, a quien secaron dejándolo con tan solo 15 puntos.

El secreto del éxito de Boston

La base de este título está en la solidaridad de un grupo que mantuvo un gran rendimiento durante todo el año. Fue una exhibición constante, de principio a fin, que alcanzó su máxima expresión en la postemporada, con una demostración de dominio en todas las facetas del juego que les llevó a registrar únicamente tres derrotas en cuatro rondas.

Ganaron con Tatum en plan estelar, pero también con Jaylen Brown haciendo de las suyas, quien al final se impuso como el Jugador Más Valioso de las Finales. Ganaron con o sin Kristaps Porzingis, su centro de 2,21 metros, a menudo lesionado, que pasó tambaleándose por la temporada y luego se perdió aproximadamente un mes de la postemporada.

También hay que decir que contaron con mucha suerte en este camino victorioso, ya que las estrellas de sus grandes rivales en la postemporada, Jimmy Butler, Donovan Mitchell y Tyrese Haliburton, se perdieron todo o parte de estas instancias por diversos problemas, y Dončić jugó con dolencias durante las Finales. Sin embargo, los Celtics son justos campeones y nada ni nadie podrá empañar este logro, que podría ser la base de una nueva dinastía que no se ve por estas latitudes desde los tiempos de Larry Bird y compañía. @mundiario

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