El Madrid se juega LaLiga y Champions con Mbappé en crisis y Vinicius como goleador
El caudal ofensivo del Real Madrid se ha estrechado hasta desembocar en un único nombre: Vinicius Junior. Con Kylian Mbappé condicionado por molestias en la rodilla, el brasileño ha firmado los tres últimos goles del equipo, asumiendo una responsabilidad que ya no es circunstancial, sino estructural.
Marcó ante la Real Sociedad tras forzar y convertir un penalti, dejó una obra de arte en Da Luz frente al Benfica y apareció en El Sadar como un delantero puro. No son goles repetidos, sino respuestas distintas a contextos diversos. Vinicius no solo ejecuta; interpreta lo que el partido exige.
Las cifras explican la tendencia. Tal y como lo explican en el diario As, en la última semana, 11 de los 33 disparos del Madrid salieron de sus botas, un tercio del total. Su promedio habitual rondaba el 16%. Ha doblado su cuota de remate y, lejos de acusar el desgaste, parece crecer en la sobreexposición. Se le pedía liderazgo y lo está ejerciendo sin titubeos.
El problema es colectivo. La dependencia por la izquierda facilita la tarea defensiva rival. El propio técnico reconoció que el equipo necesita desborde por ambos costados para no volverse previsible. Mientras tanto, nombres como Gonzalo esperan su oportunidad en un ataque que busca más afluentes.
Vinicius no rehúye el foco. Corre, encara, dispara y decide. Pero ningún aspirante a todo puede vivir de un solo pulmón ofensivo. El brasileño responde al reto; ahora el Madrid necesita que el resto acompañe para que su impulso no sea solitario. @mundiario


