Goleada con sabor amargo: el Madrid aplasta al Osasuna, pero las lesiones acechan a Ancelotti
El Real Madrid dio una respuesta contundente al reto planteado por Carlo Ancelotti, superando adversidades para golear en el Bernabéu al Osasuna 4-0 y romper su racha negativa tanto en LaLiga como en la Champions League. La victoria reflejó la unidad y el compromiso del equipo, que se sobrepuso a tres lesiones en el primer tiempo, incluyendo la preocupante lesión de Militao, además de las de Lucas Vázquez y Rodrygo Goes. El conjunto podría perder al zaguero brasileño por el resto de la temporada.
A pesar del panorama sombrío, Vinicius brilló en el duelo sabatino ante el cuadro navarro. El crack se lució con un triplete de gran calidad, alcanzando así ocho goles en el torneo local. Esta goleada también fue el escenario ideal para la irrupción de Raúl Asencio, el canterano que asistió en el segundo tanto, obra de Jude Bellingham, y mostró su temple en su debut con el primer equipo.
Los futbolistas merengues arroparon al canterano para que se sintiera cómodo y este respondió con creces. Ahora queda por ver si Ancelotti le dará continuidad en los próximos encuentros ante el Leganés y el Liverpool a domicilio.
Sin rastros de Mbappé y el Osasuna
En general, el Real Madrid logró responder con contundencia, en buena medida gracias a la solidaridad en tiempos de crisis; sin embargo, Kylian Mbappé sigue desentonando. El francés no se escondió, pero no termina de ajustarse al plan de juego.
El 9 madridista sigue empeñado en aparecer por la zona izquierda del ataque y, mientras tanto, sus goles en momentos clave brillan por su ausencia. Por su parte, Osasuna pasó casi desapercibido, ni rastro de aquel equipo que derrotó al Barça semanas atrás.
Sin disparos a puerta y sin la chispa, los visitantes pasaron sin pena ni gloria por Chamartín. Esta vez, el Madrid fue mucho más que un rival: fue un equipo sólido y renovado, listo para enfrentar cualquier desafío, pero definitivamente tienen que buscar un amuleto para espantar a las lesiones, que se han convertido en la peor pesadilla de Ancelotti. @mundiario


