El Madrid resucita a pesar de Vinicius y de un Mestalla volcánico
El Real Madrid logró una agónica victoria en Mestalla gracias a un Jude Bellingham estelar que firmó una asistencia y un gol en el último minuto. El Valencia había golpeado primero con un tanto de Hugo Duro, pero los blancos, pese a sufrir la expulsión de Vinicius, remontaron en un partido lleno de polémicas arbitrales y emociones al límite. La magia de Bellingham fue suficiente para contrarrestar las adversidades y mantener al Madrid en lo más alto de la clasificación.
El Valencia comenzó mostrando una intensidad que desbordó al equipo de Ancelotti en los primeros compases. Con un planteamiento agresivo y efectivo, los locales se adelantaron gracias a Hugo Duro, aprovechando una serie de errores defensivos y las grandes intervenciones de Courtois que solo retrasaron lo inevitable. Mientras, el Madrid parecía desconectado, acumulando imprecisiones y dejando que las decisiones arbitrales y el VAR marcaran el ritmo del encuentro.
Bellingham tuvo la oportunidad de igualar desde el punto de penalti tras una falta sobre Mbappé, pero su ejecución, imitando el estilo de Jorginho, se estrelló contra el poste. A pesar de ese error, el inglés no se escondió y continuó siendo el motor del equipo. En el tramo final del partido, su visión privilegiada permitió a Modric anotar el empate en una jugada llena de talento y veteranía, dejando claro que el Madrid no se rendiría sin pelear.
La expulsión de Vinicius tras un encontronazo con Dimitrievski puso a los blancos contra las cuerdas. Sin embargo, el Madrid, lejos de venirse abajo, se volcó al ataque con un hombre menos. Fue entonces cuando Jude Bellingham aprovechó un error de la zaga valencianista para sellar la victoria con una definición impecable ante el portero. Mestalla, que había sido un hervidero, quedó en silencio tras el golpe final del inglés.
El partido dejó en evidencia tanto las virtudes como las debilidades del Madrid. Mientras Bellingham sigue demostrando por qué es el alma del equipo, las constantes desconexiones iniciales y las polémicas arbitrales generan incertidumbre. Pero si algo quedó claro en Mestalla es que el carácter y la calidad del Madrid, personificados en Jude, son capaces de superar cualquier obstáculo. @mundiario


