El éxito del Atlético: la clave está en el aporte de los suplentes
El Atlético de Madrid está viviendo uno de sus mejores momentos recientes gracias al proyecto 2024-25 liderado por Diego Simeone. A diferencia de temporadas anteriores, las sensaciones positivas que genera esta plantilla son indudables, aunque al principio el equipo no parecía encontrar el rumbo hacia el éxito.
Sin embargo, el entrenador argentino acertó a tiempo y no solo recortaron puntos importantes en la lucha por el título de LaLiga y la clasificación en la Champions, sino que el Atleti se ha convertido en un rival peligrosísimo, sin miedo a los grandes desafíos, ya sea en el Metropolitano o en campos complicados como Montjuic, donde derrotaron al Barça y rompieron un maleficio de más de una década.
La clave radica en la contundencia en ambas áreas. Los datos en LaLiga son irrefutables: Jan Oblak promedia menos de un gol por partido, con solo 12 tantos permitidos en 17 encuentros, mientras que Antoine Griezmann y Julián Álvarez encabezan la ofensiva con 12 goles en conjunto. Además, 11 de los goles en la competición doméstica han sido marcados por jugadores que comenzaron en el banquillo, representando un tercio del total del equipo.
Mención especial para Sorloth
En los últimos partidos, Alexander Sorloth ha brillado como el principal revulsivo, anotando cinco de los últimos seis tantos rojiblancos y demostrando que las rotaciones pueden ser letales bajo la dirección de Simeone.
Aunque Sorloth no comenzó con buen pie en su nuevo club, ha encajado perfectamente en la filosofía del Cholo. Con su potencia física y capacidad goleadora, ha asumido el papel de suplente decisivo, respondiendo en momentos cruciales.
Su impacto desde el banquillo no solo ha asegurado puntos vitales, sino que también ha reforzado la validez de una estrategia que busca mantener fresca y competitiva a toda la plantilla.
Rotaciones
A pesar del éxito, las rotaciones de Simeone no están exentas de críticas. Algunos señalan que esta política podría dificultar la consolidación de una base sólida en el equipo, algo que históricamente ha sido esencial en los conjuntos del argentino. Además, los riesgos de falta de continuidad en el juego colectivo son evidentes, especialmente frente a rivales de alta exigencia que demandan máxima sincronización.
El partido contra el Valencia es un claro ejemplo de las ventajas y desventajas del plan. La falta de claridad ofensiva durante gran parte del encuentro evidenció la dependencia del impacto de los suplentes, quienes cambiaron el rumbo del juego. Este balance entre mantener a toda la plantilla involucrada y asegurar un rendimiento constante es un desafío que Simeone enfrenta partido a partido.
¿Cuál es el techo de este Atleti?
El tiempo dirá si el futuro de este equipo es la consecusión de algún título importante o simplemente ser un animador, y duro rival para el resto de los conjuntos, pero hasta ahora lo que queda claro es que el Atlético está en plena forma y su potencial apunta a que pueden convertirse en un serio aspirante, especialmente en LaLiga.
De mantenerse así, el Real Madrid y el FC Barcelona tendrán serias dificultades para jugarse el campeonato únicamente entre ellos dos, ya que los colchoneros y su unidad B darán guerra de aquí hasta el final de la campaña. @mundiario


