El Barça se juega sus cartas para evitar un desastre

Si no logran inscribir a Dani Olmo y Pau Víctor, el club recurrirá a la justicia ordinaria si su petición ante LaLiga y la Federación no es admitida.
Joan Laporta, presidente del FC Barcelona. / @FCBarcelona
Joan Laporta, presidente del FC Barcelona. / @FCBarcelona

Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, encara un día crucial para salvar la inscripción de Dani Olmo y Pau Víctor. A pesar de superar el plazo legal, el club catalán mantiene el optimismo al argumentar que la demora en registrar los ingresos de una venta millonaria fue un obstáculo bancario inevitable. La solución pasa por convencer a LaLiga de volver a la norma 1:1, lo que permitiría operar en el mercado con normalidad.  

Según informa el diario As, el problema radica en una transacción de entre 100 y 120 millones de euros, correspondiente a la venta de asientos VIP del Camp Nou, que no pudo materializarse antes del 31 de diciembre debido a restricciones bancarias por el cierre de año. El Barça asegura que el dinero estaba garantizado, pero que no fue posible reflejarlo en sus cuentas hasta el 3 de enero. Este argumento es la base de su apelación para justificar el retraso.  

En caso de que LaLiga rechace esta solicitud, el club ya tiene un plan alternativo: recurrir a la justicia ordinaria. Alegan fuerza mayor, amparados en el artículo 130.2 del Reglamento General, que permite excepciones en casos extraordinarios. El Barça está preparado para solicitar medidas cautelares que eviten un daño mayor, tanto deportivo como económico, mientras espera una resolución definitiva.  

La presión aumenta para Laporta, quien podría enfrentar una tormenta si el registro de los jugadores no se concreta. Una negativa obligaría al Barça a indemnizar a Olmo con el total de su contrato hasta 2030, además de asumir un impacto financiero directo en su balance. Con el debut en la Copa del Rey a la vista, cualquier desenlace adverso complicaría aún más el panorama para el equipo.  

La situación del Barcelona refleja las tensiones entre los grandes clubes y las regulaciones financieras. Este intento desesperado de Laporta por evitar un desastre es una apuesta que puede definir la dirección del equipo en esta temporada. Con el tiempo en contra y el futuro de los fichajes en juego, la pelota está ahora en el tejado de LaLiga y de los tribunales. @mundiario

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