La involución del Atleti
Cuando Diego Pablo Simeone llegó al Atlético de Madrid, allá por 2012, construyó un equipo de atrás hacia adelante, donde defender no era una opción sino una obligación. Con esa premisa como primer objetivo instaurado en la cabeza de sus jugadores y con un fútbol mucho más defensivo que ofensivo, el argentino consiguió dos ligas, dos Europa League, una Copa del Rey, dos Supercopas de Europa y una Supercopa de España. Sin duda, junto a Luis Aragonés, uno de los personajes más influyentes en la historia del conjunto colchonero.
Estos últimos años, suponemos que buscando construir un equipo más ofensivo que se adapte a este fútbol actual tan de ida y vuelta, el Atlético de Madrid ha perdido la esencia que lo hizo ganar ocho títulos en algo más de una década y lo ha convertido en un equipo más goleador, pero mucho más goleado.
Fragilidad defensiva. La búsqueda del gol a Simeone parece que le ha salido cara. El mal momento de varios de los zagueros, las lesiones y el mal balance defensivo del equipo han provocado una auténtica sangría. En esta temporada el Atlético de Madrid ha recibido la escalofriante cifra de 64 goles en 51 partidos oficiales, encajando de media 1,25 tantos por encuentro.
Números. El año pasado se notó mucho la endeblez defensiva del equipo, pero es que en este 2024 los de Simeone se sitúan próximos al Top 5 de equipos más goleados en las cinco grandes ligas, por detrás de equipo como Luton Town, Sheffield United, Salernitana o Frosinone. Sorprende que el conjunto rojiblanco comparta estas estadísticas tan negativas con equipos que se están jugando la permanencia, o incluso alguno ya está descendido.
Tirando la liga. Desde la consecución del título liguero en la 2020-21, el Atleti dio un considerable bajón de nivel en su fortaleza defensiva, hasta tal punto que en estas dos últimas temporadas los de Simeone no han competido la liga, quedando fuera de la lucha por el título liguero en el mes de diciembre.
Sin inversión. Pese a que aparentemente el club dedica un presupuesto para fichajes e intenta traer a los jugadores que pide su entrenador, la inversión neta del equipo está muy lejos de lo que se espera por sus registros deportivos. No hablamos de gasto en fichajes sino de inversión neta. Es decir, que si el Atlético ficha a Joao Félix por 120 millones después de vender a Griezmann por 120 millones, la inversión neta sería 0.
El Atlético de Madrid, en los últimos 12 años (desde la llegada de Simeone), se sitúa en el puesto 90 en inversión neta de todos los clubes del mundo, con solamente 38,3 millones invertidos en algo más de una década, por debajo de clubes como la Salernitana o el Benevento, por ejemplo.
Estos datos dejan una cifra cercana a los 3 millones de euros de inversión neta por temporada, una cantidad irrisoria mientras el técnico argentino metía todos los años al equipo en Champions, con todo lo que ello supone a nivel económico. El dinero tendrá que estar en algún lado.
La sensación que dejan estos datos a nivel económico, la mala deriva deportiva del equipo y la incertidumbre sobre el futuro de Simeone, dejan muchas más preguntas que respuestas en el devenir del Atlético de Madrid. @mundiario

