Fernando Soriano, el director deportivo que no aprendió de sus errores en el Dépor de Escotet
Es larga la lista de errores y decisiones discutibles que han marcado la etapa de Fernando Soriano como director deportivo del Deportivo de La Coruña, donde pretende continuar.
El primer gran debe de Soriano está en la planificación de la plantilla. Se hartó de fichar jugadores de complemento, como si con cantidad fuera suficiente.
Sus comienzos ya fueron malos. Valcarce, Salva Sevilla, Pablo Muñoz, Quintero, Retu… Todos pasaron sin pena ni gloria en su primera temporada. ¿Resultado? La cantera tapada y el vestuario hinchado de futbolistas que no aportaban.
Esta temporada, con un tope salarial de los más altos de Segunda, se esperaba un salto de calidad que no llegó. ¿Y qué pasó? Doce fichajes, pero sólo Helton y el lateral izquierdo han sido titulares. Zakaria, que llegó en enero, tampoco ha sido diferencial. El resto, casi invisibles: Patiño, Gauto, Bouldini, Cristian Herrera… puro cartón piedra. No es que no dieran el nivel: es que muchos ni aparecieron. Nuevo fracaso de Soriano.
Sin entrenador para poder ascender
La elección del entrenador ha sido otro quebradero de cabeza. Soriano nunca tuvo claro a Idiakez –ni siquiera tras ascender– y lo destituyó en octubre. Luego, otros nombres sobre la mesa, dudas y más dudas, hasta que Óscar Gilsanz subió del filial como interino. ¿Solución de emergencia o estrategia? Nadie lo tiene claro. Y mientras, el club sigue sin técnico confirmado para la próxima temporada. A estas alturas, un despropósito.
Lo mismo pasó con el Dépor Abanca: Ferreras fuera, y ahora Fran González, también del club, renovado por cláusula automática. Más que una planificación coherente, parece que las decisiones se toman con una moneda al aire.
El caso Lucas: un disparo al corazón de la afición
Pero si hay un episodio que marcó la relación entre Soriano y la grada fue la salida de Lucas Pérez. El gran emblema del deportivismo se fue por la puerta de atrás en enero, tras haberlo dado todo por devolver al equipo a Segunda. Aquello fue un mazazo para la afición, que no entendió ni el momento ni las formas.
A Soriano le benefició la herencia recibida: la cantera ha empezado a dar frutos. El retorno de Mario Soriano, las renovaciones de Yeremay y Mella, y el crecimiento de Abegondo son notas positivas de la estructura de base del Dépor, más que de Soriano. Fabril y Juvenil A compiten bien y nutren al primer equipo. Algo se está haciendo bien ahí, aunque no se sepa hasta qué punto por planificación o por necesidad.
Lo que hay que hacer parece evidente
Fernando Soriano tiene otro año de contrato. Pero el Dépor necesita algo más que un gestor con buenas intenciones. Necesita acierto, claridad, ambición real. Porque en Segunda División no valen las medias tintas ni los fichajes decorativos. La afición no olvida, y si Juan Carlos Escotet quiere ya al Dépor en Primera (y en Europa), ya sabe lo que debe hacer.
El legado de Soriano aporta más sombras que luces: Escotet le confió el tercer presupuesto de Segunda y Soriano le devolvió un puesto en la mitad de la tabla. Es un dato, no una opinión. @mundiario



