¿Es Fernando Soriano más responsable que Idiakez del fracaso del Deportivo en lo que va de liga?

A pesar de contar con el tercer mayor límite salarial de la Segunda División, 13,5 millones de euros, y de haber armado una plantilla con fichajes ambiciosos, el equipo se encuentra atrapado en los puestos de descenso.
Imanol Idiakez y Fernando Soriano junto al escudo del Deportivo de La Coruña. / Mundiario
Imanol Idiakez y Fernando Soriano junto al escudo del Deportivo de La Coruña. / Mundiario

A estas alturas, y con la reciente destitución de Imanol Idiakez como técnico del Deportivo de La Coruña, resulta inevitable cuestionar la gestión de Fernando Soriano como director deportivo del club. A pesar de contar con el tercer mayor límite salarial de la Segunda División, 13,5 millones de euros, y de haber armado una plantilla con fichajes ambiciosos, el equipo se encuentra atrapado en una espiral de fracasos y resultados que no corresponden a su envidiable inversión.

Soriano tuvo a su disposición el tercer presupuesto más elevado de la categoría, solo por debajo del Cádiz y el Elche. Este presupuesto, de hecho, incluso debe cubrir los gastos del Dépor Abanca en la Primera División Femenina y del Fabril en Segunda Federación, una carga financiera considerable pero que el club había asumido con un claro objetivo: competir de inmediato en la parte alta de la tabla.

Los resultados, sin embargo, hablan por sí mismos. Tras 12 jornadas, el equipo ocupa puestos de descenso y no ha demostrado el nivel que se esperaba de una plantilla que incluye hasta once incorporaciones nuevas y jugadores con experiencia, como Mario Soriano, Escudero, Mfulu, Helton, Bouldini, Petxarroman y Charlie Patiño. A esto se añade la incorporación en propiedad de Davo, llamado a la suplencia, incluso con su protector, Idiakez, en el banquillo. Pero quienes brillan son los canteranos Yeremay y Mella.

Aparentemente, Fernando Soriano ha realizado grandes esfuerzos para mejorar el equipo, desde las áreas de dirección deportiva hasta el área condicional, liderada por Roberto Cabellud. Y, sin embargo, el rendimiento en el campo no corresponde con el despliegue en los despachos. La pregunta que surge de manera natural es: ¿por qué, con tantos recursos, el Dépor sigue dando tumbos en la competición?

Grandes inversiones para muy poco

Los resultados muestran que el enfoque de Soriano en este proyecto ha sido insuficiente o, cuanto menos, fallido. Las grandes inversiones en nombres y el tercer tope salarial no han bastado para evitar los errores repetidos en cada jornada, donde se observa a un equipo inconsistente, incapaz de superar a rivales a priori inferiores.

Para el Deportivo, este no es un simple bache de temporada; es un fallo profundo en su estrategia de retorno a Primera División. El despido de Idiakez puede traer un cambio de aires, pero difícilmente resuelve los problemas estructurales que aquejan al equipo. La planificación parece desconectada de las verdaderas necesidades de competitividad y solidez, y la gran inversión realizada hasta ahora no parece haber traído un retorno tangible en el rendimiento deportivo. Con cada jornada que pasa, el sueño de un ascenso se aleja, y el Deportivo, una entidad histórica que sigue luchando para recuperar su lugar en la élite del fútbol español, ve cómo las promesas del verano se transforman en frustración.

Es tiempo de que Fernando Soriano asuma su cuota de responsabilidad y haga una autocrítica honesta sobre el rumbo del proyecto. A estas alturas, la paciencia y las excusas ya no son aceptables para una afición que ha visto caer a su equipo en un nuevo ciclo de decepciones. En un club de la talla y tradición del Deportivo, la dirección deportiva debe responder con hechos y no solo con promesas. Por eso tiene también todo el sentido preguntarnos si será Soriano quién fiche al delantero centro que tanto necesita el Dépor. ¿Le ayudará el nuevo entrenador a recuperar su crédito? @mundiario

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