Cuatro postes, el VAR y Remiro rompen la racha del Barça
La racha triunfal del FC Barcelona se quebró en Anoeta en una noche cargada de frustración y desconsuelo. El líder cayó en un partido que parecía tener bajo control, pero que terminó escapándose entre postes y decisiones arbitrales. La falta de acierto y un Remiro monumental dibujaron un desenlace cruel. LaLiga se aprieta y el margen de error se evapora.
El encuentro comenzó con una intensidad desbordante, bajo la lluvia y el empuje de un estadio encendido. Antes del minuto siete, dos goles ya habían sido anulados, uno por cada bando, y el VAR se convirtió en protagonista. El ritmo fue eléctrico, con cada jugada sometida a revisión. Anoeta rugió desde el primer instante, marcando el tono de la batalla.
La ausencia de Raphinha obligó a Flick a reinventar su ataque: Dani Olmo abierto a la izquierda, Fermín en el interior y Lewandowski aguardando su oportunidad. Matarazzo, en cambio, apostó por un plan directo y valiente, buscando esquivar la presión azulgrana. La Real se mostró sólida, competitiva y con carácter, sin miedo a desafiar al líder.
El Barça dominaba y generaba peligro, pero el golpe lo dio la Real. Oyarzabal, con una volea precisa tras centro de Guedes, adelantó a los locales. Flick reconoció que el marcador no reflejaba lo visto en el campo. Remiro, colosal, sostuvo a los suyos con paradas decisivas, mientras el VAR anulaba incluso un penalti que pudo cambiar la historia.
La segunda mitad fue un asedio azulgrana: dos disparos al palo de Olmo, otro de Koundé y un córner directo de Rashford que rozó la épica. El empate parecía inevitable, pero la Real se rebeló y Guedes firmó el 2-1 definitivo. Flick se marchó con resignación y orgullo: “No hemos tenido suerte, pero me ha gustado lo que he visto”. Anoeta resistió y LaLiga volvió a arder. @mundiario


