El Barcelona no mide bien su abultada victoria en el Bernabéu y despierta a la bestia

Screen Shot 2015-11-26 at 12_opt
Celebración del Real Madrid en Lviv. / RRSS

Estrepitoso partido del Real Madrid en Lviv ante el Shakhtar demostrando que la imagen dada en el Clásico en el Bernabéu fue un momento puntual que es simplemente imposible que se repita.

El Barcelona no mide bien su abultada victoria en el Bernabéu y despierta a la bestia

Decir que el Madrid salió reforzado tras el duro golpe en Liga es una evidencia que todos hemos podido palpar  en el partido correspondiente a la quinta jornada de la Fase de Grupos de la Liga de Campeones. Grave error el cometido por el Barcelona en el Bernabéu al vencer 0-4 el Clásico del sábado. No midió bien Luis Enrique, siempre emocional, las consecuencias que tan llamativa victoria podría tener sobre la moral de los jugadores del Real Madrid. Y así ha sido. El doce de Florentino no ha tardado en dar un golpe encima de la mesa y mostrar su poderío nada más y nada menos que en Lviv, casa del alquiler del Shakhtar Donetsk con una contundente goleada que nos recuerda a las gloriosas tardes vividas en Granada y Riazor.

Le salió bien el órdago a Rafa Benítez de dejar a su estrella en el banquillo. La ausencia de Keylor Navas, exhausto tras recoger balones de la red el fin de semana, fue suplida con decoro por Casilla. Casimiro nos recordó al mejor Busquets, dominando con pierna de hierro el poderoso centro del campo ucraniano. Isco mostró todo su poderío sin tener que agredir a nadie y Carvajal, el hipster asesino, dejó la caza de tobillos por un día para centrar un balón a la red.

La noche fue redonda y hubo tiempo hasta para la reaparición del espíritu de Juanito, que confundido, puso una zancadilla al portugués al borde del área que el árbitro vio, pero confundido al no saber a favor de que equipo pitarla, no señaló. 

No. No nos olvidamos de él. El mejor de la historia, el tricampeón de balones de oro, la 'metralladora', el máximo goleador de la historia del Real Madrid reapareció dónde aparecen las estrellas como él con un doblete histórico - e histérico, a juzgar por sus celebraciones- al supercampeón de Ucrania. Vean, si no han podido, como en el primer gol Mister Portugal toca sutilmente el cuero con su cabello para darle el efecto necesario para que traspase la línea de gol solamente lo justo, para no humillar. Impresionante. Paranormal. Bondadoso. Esto no lo contará la prensa culerda, pero tras el final del partido, y tras recibir el premio al jugador más valioso, se ofreció voluntario para intermediar entre los milicianos pro-rusos y las fuerzas nacionales ucranianas y acabar con la guerra, justo antes de ser conducido a Chernobyl para absorber con su cuerpo toda la radiactividad de la zona de exclusión y donarla a hospitales para tratamientos con radioterapia. El bicho mutante.

Y tras el 0-4, lo que faltaba, el señorío. Solo los equipos malvados y un poquito hijos de ... te ganan 0-4 en casa, por lo que, eso si, con un control absoluto de la situación, el Real Madrid permitió a los locales que anotasen tres goles en diez minutos, para que no se fueran con mal sabor de boca tras la exhibición blanca. Noche feliz para todos. Bueno, para todos menos para la fauna salvaje que había repoblado Chernobyl y verá como de nuevo el hombre se reinstala en la zona. Incluso en las noches más maravillosas, no se puede tener todo.

Este artículo también ha sido publicado en la web del autor www.bloggol.es

 

El Barcelona no mide bien su abultada victoria en el Bernabéu y despierta a la bestia
Comentarios