Arsenal 2-3 Manchester United: Carrick sorprende a Arteta en Emirates
La Premier League volvió a demostrar por qué es el campeonato más imprevisible del planeta. El Arsenal y el Manchester United firmaron una de esas noches que quedan grabadas en la memoria colectiva, un 2-3 en el Emirates que mezcla errores groseros, golazos imposibles y un desenlace que pone patas arriba la clasificación. El nombre propio fue Matheus Cunha, autor del tanto definitivo que hizo estallar a los desplazados de Old Trafford.
El guion parecía escrito a favor de los gunners. El Arsenal salió con el cuchillo entre los dientes, presionando alto y encerrando al United en su propio campo. La insistencia tuvo premio tras una acción larga culminada por Timber, pero el dominio se diluyó por un fallo inesperado. Zubimendi, fiable como pocos, regaló el empate a Mbeumo justo antes del descanso y abrió una grieta emocional que el United supo explotar.
La segunda parte fue directamente una locura. Patrick Dorgu firmó un gol para enmarcar, un derechazo desde fuera del área tras una combinación vertiginosa que silenció el Emirates y confirmó la remontada. El United creció con el paso de los minutos, sostenido por un Casemiro imperial y por la serenidad que Michael Carrick ha devuelto a un equipo acostumbrado al desorden.
Arteta agitó el banquillo y encontró respuesta en Mikel Merino. El navarro, especialista en aparecer cuando el partido quema, empató en el 84’ tras un saque de esquina y devolvió la fe a la grada. El Arsenal empujó con todo, convencido de que el punto era poco y de que aún quedaba tiempo para algo más.
Pero la Premier no entiende de treguas. Apenas tres minutos después, Cunha se inventó un derechazo con rosca desde la frontal que desató la locura visitante. Un golpe seco a la mandíbula del líder y un aviso para navegantes: City y Aston Villa ya están a cuatro puntos. La liga inglesa vuelve a arder, y nadie parece capaz de apagar el incendio. @mundiario


