Don Alexander Sorloth marca el camino en un Atlético práctico y eficaz
El Atlético encontró en Alexander Sorloth el alivio que necesitaba para transformar una tarde espesa en un triunfo plácido. El noruego abrió el marcador y confirmó que 2026 le está sentando bien, firmando ya su cuarto gol del año. No fue un partido brillante, pero sí uno de esos que Simeone agradece: control, mínima exposición y eficacia cuando tocó. El Metropolitano respiró.
El primer tanto llegó tras una de esas acciones que definen al Atlético actual. Saque largo, disputa aérea y fe. Sorloth peinó, Llorente volea, Leo Román sostuvo… y el noruego apareció para empujarla. Mallorca protestó falta, pero el gol subió al marcador y cambió el guion del encuentro. A partir de ahí, el partido quedó donde querían los rojiblancos.
Pablo Barrios asumió el mando con naturalidad, rompiendo líneas con conducciones verticales y dando sentido a la posesión. El Mallorca apenas inquietó y Oblak vivió una de esas tardes tranquilas que se agradecen. El Atlético no aceleró innecesariamente, pero tampoco cedió terreno. Dominio sobrio, sin fuegos artificiales.
¿Qué pasó con Julián?
En ese contexto apareció Julián Alvarez, quizá el nombre propio más revelador más allá del gol. El argentino comenzó móvil, ofreciéndose y apareciendo en todos los frentes del ataque. Su momento no tiene nada que ver con falta de actitud. En la segunda mitad fue costando más encontrarle y se nota que necesita un gol que rompa la racha, más aún sin la alternativa de Griezmann. Le falta finura en controles y en la definición, pero insiste y resultó más vistoso que en citas recientes.
El 2-0 llegó cuando el Mallorca buscaba reaccionar, con un balón de Llorente que acabó en la red tras rebotar en David López. Gol involuntario, pero decisivo. Ya en el tramo final, Almada puso la guinda con un golazo que cerró el partido. Sorloth marca, Julián insiste y el Atlético gana sin sufrir. No fue una exhibición, pero sí una victoria funcional. A veces, eso es justo lo que más vale. @mundiario


