Me provocas, Mallarmé

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Un espacio, o varios, son los que conforman un texto cuando se escribe y abarca la página -antes vacía- de signos, ¿pero qué sucede con los espacios que permanecen en blanco, en pausa, en silencio?.

 

Me provocas, Mallarmé

De esto se habla poco, se pasa por alto, se declina, ¿por qué?, ¿qué tiene de particular lo que no se dice? Mucho. Porque la poesía también se escribe con el silencio, con lo no dicho, que también está plagado de signos y significaciones.

En el orden particular, "el espacio como oportunidad" es lo que ha denominado Lourdes Castro en uno de los textos presentados a concurso en el taller de poesía que actualmente imparto y que intitula "Me provocas, Mallarmé". A través de la lectura, que al mismo tiempo es un viaje de orden cósmico poético, de "un lance de datos jamás abolirá el azar", del autor francés, Lourdes abstrae el contenido del poema y navega en él libre. Siendo este un terreno fértil para la capacidad creativa y creadora, la autora entra directamente a interrogarse y a interrogar al texto, a Mallarmé, como un vocativo implícito en el texto y que trasciende su oportunidad en el espacio en blanco, en lo no dicho y en aquello que enciende en via la palabra, como una centella que emite en cada pensamiento un lance de dados.

Transcribo a continuación íntegramente el texto ganador de Lourdes Castro.

"Me provoca, definitivamente me provoca, sin definir aún qué es lo que me provoca leerte Mallarmé, un sin sentido, porque yo misma no encuentro un sentido en mí, es vacío, es lleno, es completo, es incompleto, aún no entiendo lo que quisiste decir, pero lo entiendo todo, una página en blanco, saturación del silencio, lanzas el dado sin saber cómo caerá, una probabilidad de seis, como lanzar un anzuelo, el pez muerde, el pez no muerde, ¿cuál es la probabilidad? Tempestad interna, evocación de plegarias, te leo Mallarmé, lo repito, lo releo, subo, bajo, me obligas a hacerlo, vana y lenta es mi mirada en tu pensar, 1897, ¿qué más da? Es el poder de lo inestable, lo irracional, lo que está fuera de control, como yo que tengo tantas cosas fuera de sí, aún así, es la libertad, es el movimiento, la belleza del vacío, esa estética tan cuestionada por el orden y el desorden, lo hermosamente doloroso, pero así es la belleza, tanta que hasta duele, tanta que lastima, domingo sombrío recuerdo –“¿los ángeles nunca pensarán en devolverte? ¿Se enfadarán si decido unirme a ti?” -domingo sombrío recuerdo- “déjales saber que estoy orgullosa de irme”. Me provoca, me vacía, me llena, el blanco, el negro, el espacio como oportunidad, el miedo a ese hueco, que es al final lo que le da sentido a todo, fragmentado al fin, como yo, es así, el orden del caos o tal vez el caos del orden. Me provocan, Mallarmé, cuatro tipografías distintas que generan un cuadro perfecto, una obra de arte musicalizada, una danza lenta, en armonía, rítmica hasta su negación, elementos de la forma, elementos del diseño, concepto, inestable su estructura tanto que da vértigo, al fin me provoca la inquietante expectativa de las caras del dado, los límites del blanco, los límites del negro, la no certeza, el futuro incierto, la vulnerabilidad del que espera el camino conducido, el caminero errante parodia de sí mismo. Me provocas Mallarmé, te echo un vistazo, matices escondidos, sonidos perfectos, como el romper de la ola, como el silencio perturbador de la muerte, como un orgasmo al unísono, el poder y la fuerza, la debilidad callada, cautivantes sin plan previo, así tú, fortuito sin rumbo, capturar, atrapar, retener, al final soltar.

Sobre Lourdes Castro

Lourdes Castro Estrada (1969). Lic. en Diseño Industrial (1996) y Maestría en Desarrollo de productos (2005). Profesora en la carrera de diseño industrial en la Universidad de Guadalajara desde 1996. Profesora de Historia del Arte, Creatividad y Taller de Diseño en la Universidad Cuauhtémoc (1996-2000). Profesora en la carrera de Diseño en la Universidad Autónoma de Guadalajara (1997-2001). Jurado en el concurso nacional de Diseño Industrial “Clara Porset” (1997). Coordinadora del Simpósium y concurso de fotografía local (UdG) “Festejo Día de la Madre Tierra” (2015). Ha escrito poesía o “mis piensos”, como ella lo llama, desde 1984; también ensayos, cuentos e historias inéditos, y una novela inconclusa (2017). @mundiario

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