La leyenda del Zorro y Colegio de los irlandeses en Santiago de Compostela
Durante el período de conflicto espiritual entre las islas británicas y el continente europeo, España será refugio de algunos de los nobles católicos. Felipe II estuvo casado con la reina María I de Inglaterra, hija de Catalina de Aragón, defensora del catolicismo, pero será destronada tras 5 años al mando y la corte española se enfrentará políticamente a su sucesora Isabel I (reinado 1558-1603), partidaria del anglicanismo.
Tras un acuerdo con la corona española en 1603, estos exiliados deciden montar colegios en la península ibérica. Primero se instalarán en Salamanca, por entonces meca estudiantil del pensamiento nivel mundial, pero el segundo de los centros se establece en Santiago de Compostela fundado por el jesuita Thomas White (1556 Clonmel, Condado de Tipperary, 1556 – Irish College, 7 de Mayo de 1622).Por entonces el Arzobispo de la ciudad del apóstol, era un miembro de una familia real, Maximiliano de Austria, primo del Emperador Carlos I, e hijo del religioso Leopoldo de Austria rector de la Universidad de Salamanca y Catalina de Aspert. La institución educativa estará activa hasta 1767, año en el que Carlos III promulga la expulsión de esta orden.
El nombre de la institución será en honor a San Patrick o Patricio, patrón de Irlanda, un misionero, el introductor de la religión católica en la isla, se cree que pudiera ser el primer obispo, Paladio, de quien nos habla Próspero de Aquitania, menciona que fue enviado en el año 431 por el Papa Celestino I. El símbolo de este Santo será el trébol de 3 hojas o Shamrock (Trifolium dubium) de connotaciones mitológicas celtas, cultura estrechamente a la Galicia en la que se asentará esta comunidad.
El emplazamiento de este colegio estaba en el Pazo de Ramirás, que después compró el Marqués de Casa Pardiñás, un edificio de corte neoclásico con el escudo de dicho señor en su frontón central, pasará a principios del siglo XX, a manos de los Harguindey, empresarios curtidores. En esta construcción también se instalaran el Colegio de Licenciados en Filosofía y Letras y Ciencias o la Cámara de Comercio.
Uno de sus más insignes estudiantes fue William Lamport (1611–1659) también llamado Guillermo Lombardo o Lombardo de Guzmán, conocido popularmente como El Zorro. Nació en el seno de una familia con profundas convicciones patrióticas, y enfrentada a la corona inglesa por la invasión de los tudor. Su abuelo Partrick Lamport combatió al servicio de Juan del Águila en la Batalla de Kinsale en enero de 1602, una lucha dentro en la guerra anglo-española, que duró 9 años, en la que participaron rebeldes irlandeses como el Señor de Tyrconnell, Red Hugh O´Donnell y su yerno el Conde de Tyrone Hugh O´Neill. Este O´Donnell viajará A Coruña y será quien visite la torre de hércules, recordando a los ancestros llegados desde estas tierras, que cantaba el libro de las invasiones o Lebor Gabála Érenn. Los Lamport aunque se tenían por nobles, pero eran navegantes y comerciantes, ejercían la piratería ocasionalmente, ya que poseían embarcaciones propias. Su abuelo finalmente será juzgado en 1617 por el Rey Jaime I por sus constantes levantamientos.
William estudiará de niño latín y retórica, con agustinos, con franciscanos en Wexford y con jesuítas en Dublín. Ya adulto se prepara, en griego y matemáticas en la universidad, Gresham College de Londres, allí será juzgado de traidor por escribir en favor de Irlanda. Tendrá que escapar y lo capturan unos piratas en Portmouths, un tiempo después termina desembarcando en La Coruña donde había una comunidad de irlandeses, este será su primer destino en España. También escribió sobre su presencia en el puerto gallego de Deán, donde tenía buena estima entre sus compatriotas, teniendo un papel de liderazgo y carisma.
Lamport, hombre con estudios, fue becado por el Marqués de Mancera, para ser cobijado por sus paisanos, pasando a estudiar en el Colegio de San Patricio de Santiago, después en el de Salamanca y también acudirá a las aulas de El Escorial. Aquí adquiere una fuerte relación con la corte, por su habilidad también con la espada es nombrado Capitán en 1634, se sumará a los Gansos Salvajes de los Tercios, donde prestará servicio durante la Guerra de los 30 años, en la batalla de Nördlingen en 1634 y en el sitio o asedio de Fuenterrabía en 1638. Durante esta etapa tuvo tal repercusión su presencia que hasta el pintor Anthony Van Dyck esbozó su retrato en Bruselas, dibujo que se encuentra en un museo de Budapest.
Después de este periplo embarca dirección a México en 1640 con la comitiva del 7º Marqués de Villena, Diego López de Pacheco, nombrado virrey. Se cree que William era un espía de Don Gaspar Guzmán y Pimentel, válido del rey, el famoso Conde-Duque de Olivares, quien anteriormente lo ayudara en sus estudios, lo cierto es que si había sospechas en España de una posible rebelión de la burguesía criolla de Ciudad de México. Lampart hará amistad con Fernando Carrillo, escribano mayor, miembro de la élite social, quien lo introduce en los movimientos políticos. Por entonces consta una conspiración del Obispo de Puebla Juan de Palafox y Mendoza, contra López de Pacheco depuesto en 1642, en ella participa William quien envía un informe a la corte, buscando el beneplácito dentro del nuevo poder instaurado.
Desencantado, tras un intento frustrado de ayudar en el reciente orden establecido, conoce a Ignacio William, a un indígena a quien ayuda sobre temas legales, para quien escribe textos, en favor del mal trato dado a los mineros de Taxco. Por las desavenencias en la Nueva España inicia su rebeldía contra la opresión, inventa una historia que lo hará muy conocido, se hace pasar por hijo de Felipe III, con la idea de gobernar, liberar a indígenas, mestizos y esclavos. Pero su compañero el Capitán Felipe Méndez lo denuncia por herejía ante la inquisición, un 26 de Octubre de 1642, en el registro de su casa hayan las siguientes obras: Propuesta al Rey Felipe IV para la liberación de Irlanda, la Proclama Insurreccional para la Nueva España y el Pregón de los justos juicios de Dios, que castigue a quien lo quitare. Esto hecho hará que lo encierren 7 años, hasta que logra huir y colar de nuevo sus ideas en la colonia a través de Pregón de los justos juicios de Dios, que castigue al que lo quitare, que habla sobre las represiones de sus verdugos. Pero lo apresan en Veracruz y el Virrey Luis de Velasco lo manda a quemar en la hoguera un 19 de noviembre de 1659. Por muchos de estos actos a lo largo de su vida se le presupone un precursor de la liberación Mexicana, así como de la irlandesa.
Su historia y proyección pública está en el ente mundial como un protector de los desvalidos, convirtiéndolo en un mito social. Se han realizado películas o escritos sobre su persona. Algunas como el filme The Mark of Zorro (1920) o la superproducción de Hollywood La máscara del Zorro (1998) de Antonio Banderas. Libros como el de Vicente Riva Palacio en Don Guillén de Lampart (1872), y el del americano McCulley con La maldición de Capistrano (1919) donde introduce la figura de Diego de la Vega, un hacendado mexicano que lucha por las injusticias, llegándonos una adaptación más reciente en 2005 de la novelista Isabel Allende. Hasta en el famoso Ángel de México DF, o Plaza de la independencia, existe también una estatua de este héroe.
La relación México-Galicia es profunda, desde tiempos de los primeros asentamientos europeos. Además de la marinería de los barcos de exploración, o los religiosos como el fraile Sebastián de Aparicio, veremos como los movimientos migratorios desde tiempos de Porfirio Díaz a Lázaro Cárdenas son permanentes, hasta el punto que muchos orensanos o lucenses arraigaron allí, prueba de ello es el imponente Centro Gallego de Colonia Roma. Se dice que son los principales hoteleros del país, cierto y notable, es que existen figuras oriundas, como los hermanos Vázquez Raña, magnates mexicanos, la familia Mouriño de la que un miembro como Camilo llegó a ser Secretario de Gobernación durante la etapa de Felipe Calderón, o también uno de los mayores coleccionistas de cine clásico nacional como Carlos Vasallo.
Con controversias de por medio y movimiento migratorios aparte, la realidad es que la Leyenda de este irlandés formado en Galicia se ha convertido en una referencia mundial de la lucha por los indefensos, una figura humana que representa un David contra Goliat, al débil frente al fuerte, la revolución frente a la represión. @mundiario