Compostela: El final del Camino de Santiago (1)
Santiago es uno de los conjuntos históricos más definidos de la monumentalidad Europea religiosa y civil con las piedras labradas en diversos estilos. Un casco histórico conservado.
- La ciudad de Santiago.
Compostela nace por un hecho de resonancia mundial: el descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago. El paso de los años deja constancia de los cambios ocurridos en Compostela.
En la Edad Media se forma la gran ciudad alrededor del sepulcro convirtiéndose poco después en la ciudad más importante de Galicia: Santiago Apóstol es la razón de ser de Santiago.
El obispo Sisnando refuerza las defensas de la ciudad a mediados del siglo X como defensa ante los Vikingos. El obispo Cresconio completa la defensa en el siglo XI.El románico organizó el burgo cuando se descubre el sepulcro del Apóstol por el ermitaño Pelayo.
Los europeos miran a Compostela: se inician las peregrinaciones creándose el Camino Francés, propagador de la cultura Europea, difusor del arte románico.
El arzobispo Alonso III de Fonseca actúa en la Edad Moderna. La ciudad se remodela a partir del XVI, el plateresco y después el barroco marcaron la forma de la Compostela monumental, de grandes plazas, apoyada por obispos y reyes.
Durante el barroco en el siglo XVIII se terminó el centro histórico. De las murallas apenas quedan restos, solo el Arco de Mazarelos pero permanecen el nombre de las puertas de la ciudad en el lugar del recinto donde estaban.
Dentro del recinto se respetó la ciudad, la solución de sus grandes plazas barrocas que rodean a la Catedral y hacia las que se dirigen las Rúas del Villar y Nueva con sus soportales y casas nobles, un conjunto insuperable donde las lineas del plateresco y el floreado barroco brillan en sus manifestaciones monumentales: las fachadas de la Catedral.
Las cuatro plazas que rodean a la Catedral son diferentes, cerradas, donde las calles que dan a ellas lo hacen por los laterales, con disimulo dejando que destaquen los grandes monumentos que están alrededor.
Santiago es uno de los conjuntos históricos más definidos de la monumentalidad Europea religiosa y civil con las piedras labradas en diversos estilos.
El contraste entre el interior místico de la Catedral una mañana con pocos fieles, el Altar Mayor barroco, las capillas del ábside en sus diversos estilos, las galerías de las naves, el conjunto de estatuas en el Pórtico de la Gloria, contrastan con los espacios abiertos del exterior, las cuatro fachadas y las cuatro plazas, el casco histórico conservado.
Anécdota:
Santiago actual con su Universidad, su capitalidad, la próxima ciudad de congresos y las calles recogidas, mientras los universitarios toman "una taza" y charlan: la eterna juventud de esta ciudad.
Por la noche en el Ensanche los universitarios apuran en las "disco" cafés y pubs las enormes ganas de vivir. Esos momentos por la noche en el casco antiguo, el silencio, las sombras, las piedras, el Toral, Cervantes, el Paseo de la Herradura con muchos pensamientos y alguna palabra mientras Compostela "se introduce" en los sentidos contemplando ese "algo" de sus rincones, el tiempo cambiante también hace lucir a Compostela.
El sol armoniza con las plazas del Obradoiro y la Quintana, el calor con Platerías y Azabachería, mientras la lluvia le va muy bien a las rúas, a los soportales, a las losas donde se reflejan las rúas y las piedras, a Fonseca, al brillo del Villar.
A Santiago se puede llegar en cualquier medio de locomoción, los ingleses llegaban en barco al puerto de A Coruña, no obstante es meta excepcional para los peregrinos que llegan andando por el camino. @mundiario
(Continuará).