El mejor bombero forestal: la ganadería extensiva

Incendios no Macizo do Xurés, en Ourense. / RR SS
Incendios activos no Macizo do Xurés, en Ourense. / RR SS
Intensiva o extensiva. He ahí la polémica suscitada por el ministro de Consumo, Alberto Garzón, cuando se debatía sobre las macrogranjas y el líder de Izquierda Unida defendía la ganadería extensiva e semiextensiva. Ahora, la plaga de incendios forestales en toda España da la razón al ministro.
El mejor bombero forestal: la ganadería extensiva

Unas más que otras, pero la realidad nos hace hablar de todo el territorio español si se quiere hacer una reseña de la plaga de incendios forestales que arrasa los montes y los campos de casi toda la geografía nacional.

Navarra, Cataluña, Canarias, Andalucía, Madrid y, en mayor medida, Castilla y León y Galicia, son los territorios más afectados por los fuegos, muchos de ellos debidos a la mano -intencionada o no- del hombre. Solo en la comunidad gallega y hasta el día de hoy, se han quemado unas 33.000 hectáreas de monte -28.400 de ellas en O Courel, Valdeorras y O Invernadoiro-. 

El propio Rey de España, don Felipe VI, invocó  al Apóstol Santiago en la tradicional ofrenda, para que ayude a evitar los incendios. Pero Galicia, al igual que  las demás comunidades de España, arde, Y en este arder incontrolado no se piensa en las causas que, desde hace 50 años, afectan a los bosques gallegos. 

Incendios de los que, en buen número de casos, se responsabilizó al "gremio" de los contrabandistas de tabaco (posteriormente a los narcotraficantes) por unas denominada "maniobras de distracción" con las que, se decía, pretendían alejar a las patrullas de la Guardia Civil del lugar o lugares en los que ellos, los contrabandistas de tabaco y narcotraficantes, realizaban sus operaciones de desembarco de la "mercancía".

Sin embargo -y sin perder de vista a esos significados "protagonistas"- es la desaparición de la ganadería extensiva de los montes la que ha traído como consecuencia el fuego que los arrasa este verano. La eliminación del ganado que nuestros abuelos pastoreaban libremente en los montes y de los ganaderos de extensivo  -auspiciada por las administraciones públicas- ha provocado que la biomasa vegetal que se produce anualmente en forma de pastos y ramones y que no es consumida por el ganado se transforme en materia combustible para alimentar al fuego. Lo deja bien claro la Fundación Savia cuando señala que "o se alimenta al ganado o se alimenta al fuego".

Si es el ganado  el que lo consume, mediante una buena gestión preventiva, los montes estarán limpios. Si no es así, los pastos se transformarán en biomasa combustible para terminar ardiendo en forma de grandes incendios . Y estos habrá que apagarlos con un alto coste de medios materiales y, lo que es peor, con grandes riesgos para las vidas de las personas que tienen que extinguirlos o padecerlos en sus propias casas.

La Fundación Savia recuerda que la gestión de los montes y del campo, para que sea rentable -igual que en los demás Estados miembros de la UE- depende básicamente de las Ayudas a la Renta que nos llegan desde Bruselas a través de la PAC (Pago Básico) y sirve para que todos los productores europeos (agricultores y ganaderos) dispongan de una red de seguridad económica para compensarles de los bienes públicos que producen (conservación medioambiental) y que, sin embargo, no paga el mercado. Con este fin se ha creado la UE, aunque le ha dado flexibilidad a los Estados para que lo apliquen de la forma que consideren más conveniente. "Esa posibilidad es de la que ha hecho  uso España para crear 50 regiones ficticias cuando el resto de los países miembros -aduce la fundación- solamente tiene una o dos regiones (comunidades autónomas)". @mundiario

El mejor bombero forestal: la ganadería extensiva
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