Alfabetización emocional: aprendizaje de habilidades esenciales

Grupo de amigos sentados./ Naassom Azevedo en Pixabay.
Grupo de amigos sentados./ Naassom Azevedo en Pixabay.
Las habilidades socioemocionales son esenciales para una sana interacción entre la persona y sus relaciones interpersonales. Explico la técnica del autocontrol. ¡Vale la pena echarle un vistazo!
Alfabetización emocional: aprendizaje de habilidades esenciales

Nacemos genéticamente humanos, pero la humanización depende del entrenamiento de habilidades que no son innatas, sino que se aprenden a lo largo de la vida, siendo la infancia el período propicio y necesario para que estas se desarrollen, estimulen e interioricen, aunque no hay una edad concreta para una “alfabetización emocional”.

Las habilidades socioemocionales son esenciales para una sana interacción entre la persona y sus relaciones interpersonales, ya que las habilidades intrapersonales e interpersonales están directamente relacionadas.

Sin embargo, lamentablemente estos no fueron incluidos en la planificación curricular de las escuelas. Entonces, la única forma de aprenderlos sería en la práctica, entre “errores y aciertos”, en la vida cotidiana y en la participación de situaciones que implicaran altruismo, control de la impulsividad, comportamiento civil, análisis del entorno, autonomía, autoanálisis, empatía y resolución práctica de problemas.

En este contexto, la familia y los educadores tienen un papel fundamental en la dirección de los niños y adolescentes. El problema surge cuando los propios educadores no tienen desarrolladas estas habilidades, especialmente en lo que se refiere a los padres, que son el primer modelo de comportamiento de sus hijos.

Como dice el viejo refrán “un ejemplo vale más que mil palabras” y no hay nada que valga la pena decir y no hacer para servir de modelo, ya que es en las acciones cotidianas que el niño interioriza formas de (re)actuar y comportarse, es decir , se identifican y modelan principalmente en los cuidadores.

Así, el niño moldea su forma de actuar en el mundo a través de experiencias y aprendizajes familiares, que lamentablemente a veces no son adecuados, ni saludables, como en los casos de Familias de Alta Emoción Expresada (FAEE).

El avance del “que la vida enseñe” hacia una educación plena e integral

La buena noticia es que la formación en habilidades sociales ya se ha incluido como propuesta pedagógica en el currículo escolar, en el que se priorizarán 10 habilidades socioemocionales.

Esta iniciativa es sumamente necesaria, ya que la educación ha sido percibida, evaluada e invertida principalmente en los aspectos cognitivos, racionales e intelectuales, priorizando el conocimiento, pero no la preparación para la vida, para la convivencia con los demás y sus desafíos, ni para la toma de conciencia y manejo de las emociones.

En otras palabras, no es una educación integral y plena enfocada al autoconocimiento y autodesarrollo del ser humano en su plenitud, sino principalmente al conocimiento de las disciplinas y ciencias del mundo externo, de cómo tener el mejor rendimiento cognitivo y conocimientos técnicos para abordar aspectos científicos y tecnológicos.

Y a esto muchas veces le atribuimos el significado de “éxito en la vida”. ¿Qué hay de lidiar con los problemas de la vida? ¿Y cómo gestionar las relaciones interpersonales?

En ningún momento quiero decir que el aspecto racional no es importante, pero de poco sirve que una persona esté cognitivamente preparada para ejercer un cargo o una profesión en la sociedad, si no está adecuadamente preparada para vivir en esta sociedad. Peor que eso, aún existen aquellas personas que encuentran en todo un conflicto, un problema, una discordia, generalmente percibiendo al otro y al entorno con hostilidad o amenaza.

Definitivamente, la propuesta pedagógica necesitaba ser actualizada de acuerdo a las necesidades de la persona en formación, así como a la sociedad cambiante.

No nos relacionamos emocionalmente con contenidos y temas, sino con personas, todo el tiempo, en nuestra vida cotidiana, en el ámbito familiar, en el trabajo, en una relación conyugal o de amistad.

Por ello, es fundamental afrontar las circunstancias de la vida de forma empática y asertiva, requiriendo el entrenamiento de habilidades sociales.

¿Niño con poca educación o sin habilidades socioemocionales?

A veces, en la clínica infantil, cuando los padres se quejan de niños irritados, agresivos o "mal educados", a veces se encuentra que los padres también necesitan un seguimiento para desarrollar principalmente la adecuación socioemocional, el autocontrol, el sentido de la justicia y asertividad.

En otras palabras, los padres también necesitan un acompañamiento en su sufrimiento emocional porque ellos también son personas, tienen sus interrogantes y modelos de comportamiento que han sido permeados e interiorizados por sus familias.

Utilizando la técnica de autoseguimiento para el autoconocimiento:

En términos generales y como su nombre lo indica, esta técnica consiste en observar los propios comportamientos y reacciones ante situaciones de la vida, anotándolos en un cuaderno o diario.

Tomar notas es importante porque con el tiempo la persona olvida esos sentimientos y comportamientos que necesitan ser evaluados para determinar su adecuación socioemocional.

El foco de esta estrategia radica en el autoconocimiento, en la reestructuración de pensamientos disfuncionales que son la base de conductas descontextualizadas y que son desencadenantes de conflictos internos y externos, como actuar con conductas impulsivas o agresivas, por ejemplo.

Estos datos son llevados a la consulta o terapia de grupo para ser evaluados y trabajados a través de otras técnicas más profundas y con el objetivo de sensibilizar sobre el por qué de esa conducta disfuncional, promoviendo su cambio en las dimensiones personal, conductual y situacional. @mundiario 

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