Santiago Peña o Efraín Alegre: ¿quién es quién en las elecciones de Paraguay?
El Partido Colorado pondrá a prueba su fuerza electoral tras gobernar el país durante más de 70 años casi ininterrumpidamente, en una reñida competencia, según las encuestas.
Poco antes de finalizar el plazo establecido por el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) del Paraguay, los candidatos a las elecciones generales han cerrado sus campañas con actos masivos en las ciudades del país sudamericano. Hay una decena de candidatos que aspiran al poder, pero los principales contendientes en la carrera presidencial son el conservador Santiago Peña, del oficialista Partido Colorado, y el liberal Efraín Alegre, que concurre por la coalición opositora Concertación Nacional.
Con el fin de la difusión de propaganda en la vía pública y en los medios de comunicación, ambos candidatos han cerrado sus campañas con dos masivos mítines en las ciudades de Asunción y Capiatá. Este domingo se celebrarán las elecciones generales en Paraguay, donde se elegirán al próximo presidente y vicepresidente de la República; 45 senadores titulares y 30 suplentes; 80 diputados titulares y suplentes; 17 gobernadores y 257 miembros titulares y suplentes de las Juntas Departamentales.
Al menos unos cuatro millones de paraguayos están convocados a las urnas para elegir a su presidente por los próximos cinco años, en un sistema en el que no existe la segunda vuelta electoral, por lo que el candidato más votado tendrá la responsabilidad de dirigir el Ejecutivo. El actual mandatario es Mario Abdo Benítez, de 51 años y también del propio Partido Colorado, que gobierna tras ganar las elecciones de 2018 tras derrotar con el 46,46 % de los votos a los 43,03 % del repetidor Efraín Alegre.
El Partido Colorado es el objetivo a vencer. Esta formación conservadora es un auténtico dinosaurio sudamericano, que lleva gobernando el país casi ininterrumpidamente desde 1947, con un único desliz en 76 años de victorias, cuando el exobispo Fernando Lugo resultó electo al frente de una coalición opositora en 2008. Sin embargo, las encuestas vaticinan un combate reñido entre el partido de Peña y la plataforma liderada por Alegre.
Santiago Peña, candidato por el Partido Colorado
En total hay 13 candidaturas a ocupar la cabeza del Estado paraguayo, pero las que tienen más posibilidades de prosperar son las del Partido Colorado y las de Concertación Nacional. Parte importante de la campaña ha girado alrededor del apoyo que ha recibido Peña de uno de sus mentores políticos, el expresidente Horacio Cartes (2013-2018), sancionado por EE UU por presuntos actos de corrupción.
Por una parte, está la fórmula del economista Santiago Peña (44 años) y el empresario Pedro Alliana como vicepresidente. Peña fue director del Banco Central a los 32 años y ministro de Hacienda de Cartes durante su presidencia, hace parte de la corriente del movimiento Honor Colorado que lidera el exmandatario. Es de tendencia conservadora, aunque no tiene la mejor de las relaciones con el presidente saliente, Abdo Benítez, a cuya corriente se impuso en las elecciones internas de los colorados.
Algunas de las propuestas de Peña son la creación de guarderías gratuitas para que las madres puedan trabajar o estudiar mientas el Estado cuida de sus hijos, un programa integral para combatir las adicciones, bonificaciones en alimentación o transporte, un proyecto de viviendas sociales, una iniciativa para devolverle la competitividad a Petropar (estatal petrolera) y la creación de 500.000 empleos y la inserción laboral de los jóvenes.
Efraín Alegre, candidato por Concertación Nacional
En cambio, esta se trata de la tercera vez que Alegre se presenta a las elecciones generales. El líder opositor es un abogado y catedrático universitario ocupo la presidencia de la Cámara de Diputados entre 2000 y 2001 y fue senador en 2008, además de ministro de Obras Públicas y Comunicaciones entre 2008 y 2011, durante el Gobierno de Fernando Lugo.
Alegre se presenta con la exministra Soledad Núñez como su fórmula para la vicepresidencia, y su propuesta de gobierno se enfoca en la lucha contra la corrupción para conseguir el bienestar. Una de sus iniciativas más polémicas es la de establecer relaciones formales con China, en detrimento de su mayor aliado en Asia, Taiwán, ya que asegura que la amistad histórica con Taipéi entorpece el desarrollo económico y perjudica al sector agrícola debido a la imposibilidad de exportar los productos del campo, como la carne o la soja, al mercado del gigante asiático.
Algunas de sus principales propuestas son ahondar en la transición energética, reforzar el transporte público y la red vial, luchar contra el narcotráfico y la corrupción, reformular la política internacional paraguaya para “asumir protagonismo y ganar prestigio en la región y en el mundo”. @mundiario


