Se registran fuertes enfrentamientos entre indígenas y policías en Bogotá

Una batalla campal se ha desatado en el centro de la ciudad, entre manifestantes, gestores de convivencia y uniformados en la que tuvo que intervenir el Esmad.

Disturbios en Bogotá. / Mundiario
Disturbios en Bogotá. / Mundiario

Un grupo de indígenas protagonizaron fuertes enfrentamientos contra miembros de las fuerzas del orden, en plenos disturbios, después de una manifestación en el centro de la ciudad de Bogotá que han consternado a todo el país. Al menos unas 24 personas han sido heridas, en su mayoría policías, tras la batalla campal en la que ha tenido que intervenir el controvertido Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad).

De acuerdo con las autoridades, un grupo de manifestantes comenzaron a agredir a funcionarios públicos este miércoles. La Alcaldía de Bogotá asegura que los indígenas embera bloquearon calles y vías de acceso en medio de sus protestas por una mejora en sus condiciones de vida en el barrio La Rioja, al que fueron reubicados después de dos años en el limbo y viviendo en el Parque Nacional como consecuencia del conflicto.

La batalla campal se habría desatado en las inmediaciones de la sede de las oficinas de Avianca, la aerolínea colombiana, en medio de las manifestaciones de los indígenas que denunciaban el incumplimiento del Gobierno para resolver su situación precaria. En medio de los enfrentamientos, en los que se han visto involucrados uniformados, civiles e incluso los gestores de convivencia, que son intermediarios entre las fuerzas de seguridad y los asistentes en espacios públicos.

Cayendo la noche, los medios locales informaron de que al menos 27 personas han resultado heridas, entre ellas unos 14 policías por diversas lesiones que han tenido que ser ingresados en hospitales. Unos ocho gestores de convivencia han resultado heridos también, así como cinco civiles, incluyendo transeúntes. Unas dos personas, supuestamente manifestantes, han sido detenidas por los hechos y serán judicializados por los actos de violencia.

Petro condena la violencia

La historia de los indígenas en la ciudad de Bogotá es realmente compleja. Hace un par de años la comunidad primigenia Embera, y otros grupos nativos, llegaron a la capital como desplazados por el conflicto en Colombia. Unas dos mil familias arribaron a Bogotá desde todas partes del país, y por unos ocho meses vivieron en condiciones precarias en un campamento en el parque nacional Enrique Olaya Herrera.

Los acuerdos entre el Distrito y el Gobierno nacional dieron pie al traslado de los indígenas hasta el barrio La Rioja, pero las comunidades indígenas denuncian el incumplimiento por parte del Estado en los acuerdos. Una de esas razones son otra vez condiciones de precariedad. Los indígenas, según han denunciado, viven en hacinamiento.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha condenado las acciones de violencia a través de sus redes sociales. “Rechazo y condeno los actos vividos hoy en Bogotá. Varios miembros de la Fuerza Pública y civiles resultaron heridos. Nunca será protesta la agresión a un policía”, tuiteó el mandatario en la tarde, antes de conocerse la convocación a una mesa de diálogo con delegados indígenas en la Casa de Nariño.

Por su parte, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, ha trinado para exigir la ayuda del Gobierno nacional para manejar la crisis de desplazados. “¡Bogotá es la única ciudad y entidad que ha dado refugio y ayuda humanitaria a los emberas por más de dos años! ¡Es inadmisible que nuestros servidores sean agredidos! El gobierno nacional ni evita que los desplacen ni les garantiza retorno seguro. ¡Bogotá no puede seguir sola en esto!”. @mundiario

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