El parcialmente desconocido Rodrigo Chaves gana la presidencia de Costa Rica

Rodrigo Chaves, presidente electo de Costa Rica. - RR.SS.
Rodrigo Chaves, presidente electo de Costa Rica. - RR.SS.

El economista que laboró por 30 años en el Banco Mundial ha sido el vencedor en segunda vuelta, en medio de la desaprobación por sus acusaciones de acoso sexual.

El parcialmente desconocido Rodrigo Chaves gana la presidencia de Costa Rica

Con casi el 97 % de las mesas escrutadas, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ha confirmado que el economista de 60 años, Rodrigo Chaves, ha ganado los comicios presidenciales de Costa Rica en segunda vuelta, y se convertirá en el próximo presidente de la Republica, cuando su investidura está programada para el 8 de mayo.

El nuevo mandatario, prácticamente un desconocido que emergió sorpresivamente en la primera vuelta, con una veintena de candidatos, logró superar al expresidente centrista José María Figueres Olsen, arrebatándole la victoria con el 52,86 % de los votos frente a un 47,14 % que logró cosechar el exmandatario, inmerso en tramas de corrupción que lograron pasarle factura a su histórico legado familiar, conformado por su padre, José María Ferrer, expresidente de la nación y héroe de la guerra civil quien abolió el ejército en 1948.

Así, el novel Partido Progreso Social Democrático (PSD), que concurre por primera vez en unas elecciones presidenciales desde su creación hace tres años y acaba de ganar el balotaje, ha vencido al tradicionalista Partido Liberación Nacional (PLN), a pesar de no tener una posición política fija.

Chaves deberá aliarse con los partidos tradicionales

Los diputados al Congreso fueron elegidos en primera vuelta, el pasado mes de febrero, cuando el PSD sólo consiguió 10 de los 57 escaños, y tendrá que entablar alianzas con el PLN, que goza de 29 curules, para llevar a cabo los grandes proyectos de la nueva administración.

“Envío un mensaje a José María (Figueres) y a todas las personas que votaron por él. Lo felicito por su hidalguía y le pido a don José y a su partido que trabajemos juntos”, ha dicho Chaves en su discurso de victoria. “Les pido que nos unamos todos bajo el azul, blanco y rojo de nuestro símbolo patrio, de la bandera”.

“La dura campaña que vivimos lamentablemente convirtió al abstencionismo en el partido político más grande de Costa Rica. Esto es una triste realidad que debemos comprender y aceptar” ha admitido Chaves, cuando el TSE ubicó la participación en torno al 42,85 %, una cifra incluso menor a la primera vuelta, cuando 3.5 millones de costarricenses estaban llamados a las urnas.

Denuncias por acoso sexual

El economista Chaves ha sorprendido a más de uno tras el apoyo inesperado, que ha recibido desde la primera vuelta, cuando su nombre no figuraba más allá de rellenar una boleta. Ahora, Chaves llega a la presidencia de Costa Rica, uno de los países con mayores índices de desarrollo, democracia y bienestar de toda América Latina.

Sin embargo, su elección no fue aplastante ni tampoco celebrada por algunos colectivos, que perciben sus comentarios durante la campaña con un deje de confrontación de su parte, principalmente las plataformas feministas que protestaron en su contra, el 8 de marzo pasado, por las presuntas denuncias de acoso sexual que él habría cometido con dos trabajadoras del Banco Mundial, entre 2008 y 2013, mientras él ocupaba una oficina en el organismo y que le valió sanciones internas.

El economista laboró durante 30 años en el Banco Mundial, llegando a hacerse director para Indonesia. Sin embargo, en su trayectoria siempre ha negado las acusaciones en su contra, considerándolas “chismes y mentiras” que habrían sido “malinterpretadas” por sus compañeras de trabajo debido a “diferencias culturales”. Este tema figuró como principal arma de sus adversarios durante la campaña electoral, aunque no habría afectado gravemente al nuevo líder de la nación.

Por otro lado, su vasta trayectoria ante las instancias globales no se refleja en su perfil como político, teniendo en cuenta que sólo ha ocupado un cargo público en su país, como ministro de Hacienda durante seis meses, hasta que renunció en mayo de 2020 al Gobierno del presidente saliente, Carlos Alvarado, por diferencias entre sus políticas de mercado y los conocimientos de Chaves.

Los retos de Chaves en la presidencia

Uno de los mayores problemas a los que se enfrentará el nuevo presidente será la desigualdad económica, en un país alabado a nivel regional e internacional por la solidez de sus instituciones democráticas, su Estado de bienestar, su conciencia ambiental o de progreso social. Las urbes del interior del país distan mucho de las poblaciones costeras o selváticas en las fronteras, golpeadas duramente por la pobreza, y quienes, de acuerdo con la BBC, “no se sienten parte” del progreso y riqueza del país.

Sin embargo, de acuerdo con una encuesta de la Universidad de Costa Rica, unas de las mayores preocupaciones de los costarricenses son el alto nivel del desempleo y la erosión en la economía de bienestar que ha ido aumentado durante los últimos años la solidez del Estado costarricense.

La pobreza actualmente afecta al 23 % de los habitantes de Costa Rica, que ha sufrido entre 2019 y 2020 una de las mayores caídas de empleo, pues 15 de cada 100 ticos no tienen trabajo según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL), y su deuda pública equivale al 70 % de su Producto Interno Bruto (PIB). @mundiario

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