Nicaragua saca de la cárcel a Rolando Álvarez, el obispo que rechazó el exilio

El régimen sandinista habría liberado de la cárcel Modelo al religioso, que en febrero se negó a ser desterrado junto a 222 presos políticos enviados en un avión a EE UU.

Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa en Nicaragua. / RR.SS.
Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa en Nicaragua. / RR.SS.

El Gobierno de Daniel Ortega y de Rosario Murillo ha sacado de la cárcel Modelo de Managua al obispo Rolando Álvarez, el representante de la Iglesia Católica más crítico contra el sandinista y que rechazó el destierro cuando fue excarcelado a principios de este año. En la mañana del miércoles todavía su ubicación era desconocida, según ha podido confirmar la prensa nacional y extranjera que han podido conocer del proceso. La cadena CNN aseguró que había sido trasladado al edificio de la Conferencia Episcopal en Managua.

Según El País, que cita fuentes diplomáticas conocedoras del asunto, Álvarez se encuentra en paradero desconocido después de que se explorara una negociación con El Vaticano para acordar su exilio a Roma. Pero su excarcelación ha sido manejada bajo total hermetismo, y la prensa ha asegurado que “hay comunicación” entre la Santa Sede, la Conferencia Episcopal y el régimen sandinista, pero que un eventual proceso de expatriación se ha complicado.

La situación es “dura y tensa” según lo informado por varias fuentes consultadas por El País, toda vez que la noticia de la excarcelación del obispo se filtró a la prensa y porque el propio clérigo presenta las mismas reticencias a abandonar el país. Sin embargo, ni la propia familia del obispo de Matagalpa conoce su paradero.

“El Gobierno está metiendo toda la presión sobre el Vaticano para que se lleven a monseñor Álvarez, no lo quieren en el país, pero pues las conversaciones están bastante herméticas. El Vaticano está viendo el futuro de la iglesia en Nicaragua, porque hay mucho en juego. Habrá que esperar”, insiste la fuente diplomática al influyente rotativo.

El obispo Álvarez se negó al exilio

El religioso fue liberado de prisión en febrero de este año, junto a otros 222 presos políticos nicaragüenses, pero se negó a abordar el avión que lo llevaría junto al resto a la ciudad de Miami, en Florida, y prefirió resistir en prisión. Ortega le ofreció cambiar el destierro por permanecer en la cárcel, algo que Álvarez aceptó, aunque era la propuesta contraria que el régimen sandinista le ofreció en un primer lugar. EE UU, que medió en la liberación de los encarcelados, había asegurado que la llegada del obispo a suelo estadounidense era una de las prioridades de la negociación con Managua.

Álvarez fue detenido en agosto del año pasado, después de cinco incansables días de asedio de la Policía Nacional en su templo, que culminó con una irrupción ilegal y violenta para detenerle junto a otros sacerdotes y feligreses laicos que se encontraban junto al obispo en una capilla.

Más tarde, uno de los tribunales controlados por el Gobierno lo condenó a más de 26 años de prisión por una serie de delitos que incluyen “traición a la patria”, “menoscabo de la integridad nacional” y por “propagar noticias falsas”, en referencia a los discursos contra la persecución del régimen a la Iglesia Católica y la violación de derechos humanos el país, durante sus homilías que usualmente eran transmitidas por medios de comunicación e Internet. Días antes las autoridades nicaragüenses clausuraron todas las plataformas comunicacionales de su parroquia.

Después de un expedito proceso judicial, Álvarez fue enviado a la cárcel Modelo en Managua, fue despojado de todos sus derechos políticos y también se le retiró la nacionalidad nicaragüense, como el resto de los 222 presos excarcelados en febrero. @mundiario

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