La JEP imputa por primera vez a un excomandante del Ejército de Colombia por falsos positivos

La justicia transicional ha imputado a ocho militares por las ejecuciones extrajudiciales de personas inocentes que hicieron pasar por bajas de guerrilleros en combate.

Jurisdicción Especial para la Paz en Colombia en sesión. / JEP
Jurisdicción Especial para la Paz en Colombia en sesión. / JEP

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ha imputado este miércoles por primera vez a un excomandante del Ejército de Colombia por el caso de “falsos positivos”, por ejecuciones extrajudiciales de personas inocentes que hicieron pasar por bajas de guerrilleros en combate, en la década de los 2000, bajo el Gobierno del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

El imputado por la justicia transicional es el general retirado Mario Montoya, que ha sido acusado junto a ocho militares de 130 ejecuciones extrajudiciales de jóvenes independientes en el departamento de Antioquia. La JEP, tribunal creado tras el acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para juzgar los delitos relacionados con el conflicto armado, ha acusado a Montoya de haber cometido “asesinatos y desapariciones forzadas ilegítimamente presentados como bajas en combate por agentes del Estado” entre 2002 y 2003 cuando era comandante de la Cuarta Brigada del Ejército.

La JEP acusa a Montoya “mentir sobre el número de bajas, encubrir casos de extralimitación del uso de la fuerza, presionar a los miembros de las unidades militares bajo su mando para obtener bajas ‘en combate’, emplear un lenguaje violento que exaltaba el derramamiento de sangre y ordenar que no se reportaran capturas por considerarlas resultados operacionales indeseados”, según ha explicado la magistrada de la Sala de Reconocimiento de la Verdad y Responsabilidad, Catalina Díaz.

La Sala de Reconocimiento de la Verdad y Responsabilidad también ha imputado por los mismos crímenes a los tenientes coroneles Julio Alberto Novoa Ruiz e Iván Darío Pineda Recuero, además de cuatro subtenientes, un teniente y un soldado regular, todos antiguos integrantes de del Batallón de Infantería No. 4 “Jorge Eduardo Sánchez” (BAJES) y retirados del Ejército.

JEP imputa a ocho militares

Montoya y los dos excomandantes del BAJES han sido acusados “por su posición de liderazgo” por la presión que cada uno de ellos presuntamente ejerció sobre sus subordinados para que se produjeran las bajas en combate, bajo cualquier término. Fue “una práctica que se replicó a lo largo de toda la cadena de mando militar, hasta constituir el punto de partida del patrón macrocriminal de asesinatos y desapariciones forzadas presentadas ilegítimamente como bajas en combate”, según la JEP.

Hasta el momento, la JEP considera que en el país se produjeron 6.402 muertes o desapariciones forzosas ilegítimamente presentadas como bajas de combate, a lo largo de todo el territorio nacional, entre 2002 y 2008, el periodo comprendido entre 2002 y 2010, y en el que Montoya fue comandante del Ejército entre 2006 y 2008. Con estas nuevas imputaciones, la JEP ha acusado formalmente a 62 personas por falsos positivos, en el Caso 03.

En la acusación, la JEP ha destacado tres modalidades del modus operandi en estos crímenes: algunas víctimas fueron sacadas de sus hogares, lugares de trabajo o medios de transporte, para luego ser señalados como supuestos guerrilleros; a otras personas en condiciones de vulnerabilidad las engañaron con promesas de trabajo para luego asesinarlas; y también hubo desapariciones y asesinatos de miembros de la guerrilla marxista, pero que fueron interceptados fuera de combate, algo prohibido por el derecho internacional humanitario. @mundiario

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