La Convención Constitucional de Chile elimina el Senado de la nueva Carta Magna

Senado de Chile en sesión. / @Senado_Chile
Senado de Chile en sesión. / @Senado_Chile

El borrador de la nueva Constitución propone reemplazar la Cámara Alta del Congreso por una cámara de representantes de las regiones del país.

La Convención Constitucional de Chile elimina el Senado de la nueva Carta Magna

Tras una votación augurada desde hace ya tiempo, la Convención Constituyente de Chile, el organismo que se encuentra redactando una nueva Carta Magna para el país, ha aprobado este miércoles incluir en el borrador la eliminación del Senado del Congreso chileno, y su sustitución por una cámara representativa de las regiones, que en papel promete velar por los intereses de todos los territorios de Chile.

Con 104 votos a favor, 42 en contra y seis abstenciones, los diputados constituyentes han decidido remover la figura de la Cámara Alta y sus legisladores, los senadores, en aras de imponer una Cámara de las Regiones, sellando así los 200 años de historia de una de las primeras instituciones democráticas del Estado chileno. De esta manera, la propuesta será una de las principales que la ciudadanía deba votar durante el plebiscito del 4 de septiembre, cuando el proyecto constituyente al completo sea juzgado por la población para su aprobación o rechazo.

El texto del borrador reza que la nueva cámara será “un órgano deliberativo, paritario y plurinacional de representación regional encargado de concurrir a la formación de las leyes de acuerdo regional y de ejercer las demás facultades encomendadas por esta Constitución”.

Sin embargo, el sistema bicameral de Chile es un modelo simétrico, es decir, que ambas cámaras, el Senado y el Congreso de los Diputados y Diputadas, revalidan mutuamente las leyes que se legislan. Pero la Cámara de las Regiones ya no gozará de los derechos legislativos como su predecesora.

Alertan de la pérdida del equilibrio

La mayoría de los constituyentes son de izquierdas, pero entre ellos se están fraguando las batallas para que salga adelante un proyecto constitucional viable. La Cámara de las Regiones no contaría con las mismas atribuciones que el Senado y, aunque sigue siendo la cámara alta del Congreso, sólo podrá tener la palabra final cuando los proyectos que se debatan sean de su competencia, aunque no ha quedado claro por el momento cuales son las capacidades de esta cámara y cuales temas se considerarán “de competencia territorial o regional”.

La izquierda moderada y la izquierda extremista no logran un consenso. Debido a estos estancamientos entre los partidos oficialistas, ayer se rechazó precisamente el artículo que se supone debe definir las atribuciones de la nueva Cámara de las Regiones. De acuerdo con la propuesta rechazada, la cámara territorial sólo podrá revisar los proyectos de ley, no podrá cambiar sustancialmente lo que ha sido decidido por los diputados en la Cámara Baja y, a diferencia del Senado actual, “podrá pronunciarse sólo respecto a algunas materias específicas”.

El Partido Socialista, por ejemplo, aboga por un mayor poder de la Cámara Alta para que no resulte en un “órgano ornamental”, mientras que el Partido Comunista, por su parte, apuesta porque la institucionalidad de Chile y la tramitación de leyes en el Congreso vaya por la línea planteada de sustitución de poderes.

Además, durante la sesión del miércoles se rechazó también el artículo que regulará las funciones del Congreso de Diputados y Diputadas, por lo que ambas normas deberán ser remitidas a sus comisiones respectivas y reformuladas, para tener mejor suerte en el hemiciclo en una segunda oportunidad.

Posturas enfrentadas en Chile

El Poder Legislativo chileno está actualmente representado por dos cámaras simétricas que se encargan de legislar y de revisar lo que el otro hace, senadores y diputados por igual. Algunos sectores consideran que este proceso de revisión entorpece el debate y la aprobación de leyes.

“No tiene sentido tener dos cámaras que hacen exactamente el mismo trabajo, lo que hace que las leyes duerman en el Congreso por la dinámica de tramitación”, dijo la convencional del Frente Amplio, Constanza Schönhaut, durante un panel de constituyentes, en el que la convencional conservadora Constanza Hube afirmó que “no se ha dado ningún argumento serio sobre las razones para eliminar el Senado”.

Por su parte, el senador y exsecretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dijo que la Convención Constituyente “no tiene idea clara de la forma de Gobierno” y que “este es su segundo fracaso, ya debería empezar a preocuparnos”.

Caída de popularidad de la Constituyente

En cuanto a las reacciones de los ciudadanos chilenos, esta nueva propuesta se suma a la lista de cambios polémicos que, según las encuestas, han dado mucho en qué pensar. La desconfianza por el proceso, que fue ratificado por mayoría en un plebiscito el año pasado, se comienza a instalar con más fuerza en el país.

Según un reciente sondeo de la firma Cadem, la opción de rechazar la nueva Constitución se impondría con un 44 % de los votos, mientras que la aprobación queda desplazada a tercer puesto cuando la alternativa de reformar la Constitución, no hacerla desde cero, ha remontado en segunda posición con un 38 % de la estimación del voto. @mundiario

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