La crisis política se instala en Perú en pleno avance del coronavirus

El Congreso no otorgó la confianza al primer ministro Pedro Cateriano, quien duró 21 días en el cargo. El presidente Martín Vizcarra tendrá que nombrar a un nuevo equipo ministerial. 
Pedro Cateriano no logró la confianza del Parlamento peruano.
Pedro Cateriano no logró la confianza del Parlamento.

Perú enfrenta una nueva crisis en plena pandemia. El Congreso, cuyo control absoluto lo tiene la oposición, negó la confianza -tras casi 23 horas de debate parlamentario- al gabinete de ministros que el presidente Martín Vizcarra había nombrado hace 21 días. El equipo ministerial, liderado por el veterano político Pedro Cateriano, tendrá que renunciar para que el mandatario pueda nombrar a un nuevo primer ministro, el quinto en casi dos años y medio, para seguir con la lucha contra la covid-19. 

“Como demócrata acataré lo que decida la mayoría y, de no recibir la confianza, regresaré a mis labores con la conciencia tranquila del deber cumplido”, dijo Cateriano en su intervención final. Después, el primer ministro salió en defensa del ministro de Educación, Martín Benavides, quien fue cuestionado por parlamentarios -ligados a universidades privadas- que trataban de destituirlo aprovechando que, además, un reciente escándalo de adquisición de tables salpicó a su cartera. 

En la noche del lunes, en las redes sociales, el rumor de que algunas bancadas condicionaron el voto de confianza al gabinete Cateriano a cambio de la salida de Benavides tomó fuerza. Y ello se confirmó con lo manifestado por Cateriano en una entrevista dada el diario El Comercio tras no lograr la aprobación del Parlamento. “No nos íbamos a someter a esta clase de prácticas del Congreso”, reveló. 

La decisión final terminó con 37 votos a favor, 54 en contra y 37 abstenciones. Las bancadas que inclinaron la balanza para rechazar la confianza al gabinete Caterino fueron el evangelista Frepap y Podemos Perú. Este último grupo, cuyo líder es el empresario José Luna Gálvez, ha sido uno de los impulsores de la salida del ministro Benavides, quien, durante su gestión en la Superitendencia Nacional de Educación Superior (Sunedu), rechazó el licenciamiento de la universidad privada de Luna. 

Acción Popular y Alianza para el Progreso, partidos con mayor representación parlamentaria, también jugaron un partido aparte. En ambos se registró un fraccionamiento claro de sus integrantes a la hora de votar. En Acción Popular, por ejemplo, hubo 4 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones. En tanto, Alianza para el Progreso decidió en bloque abstenerse con la confianza al primer ministro. 

El discurso de Cateriano se centró en la reactivación económica, la defensa de la minería formal, la pandemia del covid-19 y un llamado al Parlamento para definir reglas electorales claras rumbo a las elecciones generales del 2021. Sin embargo, la oposición criticó la ausencia de medidas para la recuperación del agro y la promoción de la inversión privada en desmedro de afectar el agua y los bosques, así como la extracción ilegal de madera o la contaminación. 

Tras la decisión del Parlamento, el presidente Vizcarra se pronunció: "A pesar de la crisis sanitaria y económica que vivimos, el Congreso decidió agregar otra crisis política más, en perjuicio de todos (...). Ayer [por el lunes], mientras los congresistas nos demostraban su desacuerdo con la política de gobierno, sin decirlo hacían prevalecer exigencias particulares a las cuales no cederemos”. 

La confrontación entre el Ejecutivo y el Parlamento arrancó tras las elecciones del 2016. El expresidente Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) tuvo varios choques con el fujimorismo, que lo destituyó por un escándalo de compra de votos en el segundo proceso de vacancia que enfrentó por el caso Odebrecht.  La confrontación no cesó con Vizcarra y, por el contrario, llegó a su punto culminante cuando el presidente disolvió el Legislativo en septiembre del 2019, tras rechazarse una cuestión de confianza que buscaba bloquear la captura del Tribunal Constitucional por parte de la oposición. 

Según la Constitución peruana, en el último año de gestión, el presidente no puede cerrar el Congreso. Frente a este escenario, los parlamentarios pueden interpelar y censurar todas las veces que deseen a los ministros. Sin partido ni bancada que lo represente, Vizcarra tiene por delante un escenario incierto en su relación con la oposición, a la cual había propuesto un pacto político en su último mensaje anual por fiestas patrias. 

A esta incertidumbre política, la covid-19 ha dejado, hasta el momento, 433 mil contagiados y 20 mil fallecidos en Perú. Al igual que varios países en Europa y América Latina, los rebrotes en algunas regiones han comenzado con fuerza y ello, sin duda, impacta en la economía, donde se han perdido 2,3 millones de empleos y el Producto Interno Bruto (PIB) caería en un 13% al cierre de este año.  @mundiario

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