Colombia alcanza un nuevo récord de narcocultivos y producción de cocaína

La mayoría de estos cultivos se concentran en tres departamentos fronterizos de Norte de Santander, Nariño y Putumayo, que representan el 65 % de la producción de coca del país.

Cocaína. / PIxabay
Cocaína. / PIxabay

Colombia ha alcanzado cifras sin precedentes en la producción de hoja de coca, el componente base de la cocaína, con un total de 230.000 hectáreas dedicadas a este cultivo en todo el país. Este aumento se revela en el informe anual del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos de las Naciones Unidas (Simci), presentado en Bogotá.

La producción de cocaína también ha experimentado un incremento significativo del 24 % respecto a 2021, alcanzando las 1.738 toneladas más que en el año pasado. La mayoría de estos cultivos se concentran en tres departamentos fronterizos: Norte de Santander, Nariño y Putumayo, que representan el 65 % de la producción de coca del país, con especial presencia en parques nacionales, reservas indígenas y naturales.

El Norte de Santander, que alberga la región conflictiva del Catatumbo, es la principal zona de cultivo y compartida con el estado Zulia, en Venezuela. Nariño y Putumayo están situados en la frontera con Ecuador. El Tibú, en el Catatumbo, es el municipio con más cultivos de coca de toda Colombia y del mundo, con 22.000 hectáreas destinadas a la producción ilícita.

Este aumento de cultivos de coca se produce en un momento en el que el Gobierno de Gustavo Petro, que llegó al poder el año pasado, está promoviendo una nueva política de drogas en Colombia y trata de extrapolarla al resto de América Latina. Esta estrategia, diseñada para los próximos diez años, tiene como objetivo de cambiar el enfoque combativo contra los cultivos y de reducir más del 40 % de la producción de cocaína en tres años, apoyar a 50.000 de las 115.000 familias que dependen del cultivo de coca para que puedan migrar hacia actividades económicas legales. De estas, supuestamente 69.000 hectáreas se erradicarían de manera voluntaria y otras 23.000 de manera forzosa.

El cambio en la estrategia contra las drogas

El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha abogado por un cambio en la estrategia antidrogas, enfocándose en las organizaciones criminales que se benefician del narcotráfico en lugar de criminalizar a los cultivadores de coca. Este enfoque busca asfixiar a las mafias asociadas al narcotráfico y brindar apoyo a las comunidades afectadas por el cultivo de coca.

El aumento en los cultivos de coca ha generado tensiones en la relación entre Colombia y Estados Unidos, que históricamente han colaborado en la estrategia antidrogas. Las hectáreas dedicadas a la hoja de coca habían disminuido en la década de 2000, pero desde 2020 han experimentado un aumento significativo.

Las drogas ilícitas han sido un factor importante en el conflicto armado en Colombia durante décadas. El reciente aumento de los cultivos de coca coincide con los esfuerzos de paz liderados por Petro, quien busca negociar con varios grupos armados involucrados en el narcotráfico.

A nivel internacional, Petro ha recibido respaldo de parte de los líderes latinoamericanos de izquierdas para su enfoque en la lucha contra el narcotráfico, con grupos progresistas respaldando los llamados a un cambio en la política de drogas, mientras que EE UU, el principal socio de seguridad de Colombia, ha estado dispuesto tímidamente a reconfigurar la lucha contra las drogas, pero aboga por el combate directo con la producción ilegal como medida contundente para frenar el poderío de los grupos narcotraficantes. @mundiario

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