La Cámara de Representantes de Colombia congela las reformas sociales de Petro
El presidente de la cámara baja, David Racero, ha anunciado que su decisión será revocada cuando se pueda “dialogar de nuevo” y “reconstruir la coalición de Gobierno”.
Las reformas sociales de gran calado que el presidente Gustavo Petro prometió impulsar en menos de un año, para cambiar estructuralmente Colombia, entran en suspensión hasta nuevo aviso justo en la recta final de la legislatura en el Congreso. Proyectos parlamentarios cruciales para el programa de Gobierno del Pacto Histórico han sido congelados, como la reforma a la salud, debido al malestar político desatado por el escándalo del ‘niñeragate’.
Justo faltando dos semanas antes del fin de la legislatura, con sus proyectos a pocos pasos de un momento crucial en el trámite legislativo, cuando la popularidad del Gobierno está en caída libre, la mayoría parlamentaria fragmentada y con una tormenta política que sacude los cimientos del Ejecutivo progresista de Petro, el presidente de la Cámara de Representantes, David Racero, ha informado este lunes de que las discusiones de las reformas se congelan hasta que se pueda “dialogar de nuevo” y “reconstruir la coalición de Gobierno” en el Congreso.
“Discusiones tan importantes como esas, la transformación de estas agendas para el país, no pueden ser mediadas por factores externos que puedan llevar a un desenlace no positivo para el país”, ha declarado Racero a la prensa en horas de la tarde, justo cuando reformas de gran calado como la de la sanidad, del trabajo y de pensiones encaran sus últimos días en una carrera contrarreloj propia del Parlamento y ajena al conflicto desatado entre el exembajador de Colombia en Venezuela, Armando Benedetti, y la exjefa de gabinete de Petro, Laura Sanabria.
La decisión de Racero se produjo después de que varios congresistas de la oposición pidieran la suspensión de las discusiones del martes, como la de la reforma a la salud en el pleno, y la reforma laboral que sería debatida en la comisión séptima del Congreso. Congelar un proyecto legislativo, en Colombia, supone que el Gobierno puede poner en pausa los debates de sus proyectos en un plazo de tiempo posterior en el que no se corra el riesgo de perder toda la distancia parlamentaria que lleva recorrida.
Fin de la legislatura en Colombia
Con la decisión tomada, será realmente difícil que las reformas de Petro sean aprobadas esta legislatura, que termina el 20 de junio. La más adelantada, la reforma a la salud, justamente consiguió hace unas semanas superar su primera discusión en la comisión séptima, pero le hacen falta tres discusiones para ser aprobada, una más en la Cámara de Representantes y otras dos en el Senado.
Con la congelación, la reforma a la salud podrá tratar de ser aprobada el semestre que viene también a las puertas de su segunda discusión. Eso le permitiría al Gobierno recuperarse de todas las consecuencias políticas y judiciales que apenas se vislumbran por la polémica en la Casa de Nariño, restructurar la mayoría legislativa y quizás llegar a acuerdos con sectores que hasta ahora no veían con buenos ojos la reforma.
Pero esa suerte no es la misma de la reforma laboral y la de pensiones. Ambas corren el riesgo de hundirse definitivamente dado que no han sido aprobadas en ninguna de las discusiones parlamentarias. La ley en Colombia establece que, si las modificaciones legales no consiguen aprobar al menos uno de sus debates durante la legislatura en la que se presentaron, entonces deben archivarse y comenzar de cero, un golpe duro para el Gobierno que esperaba contar con ellas para el primer año en el poder, pues vaticinan que las reformas de gran calado como esta tendrán cuesta arriba su aprobación después de los 12 meses de gracia del Ejecutivo de izquierdas. @mundiario


