Biden, Trudeau y López Obrador: las claves de la Cumbre de Líderes de América del Norte
El presidente estadounidense ha llegado a México tras una gira “estrictamente controlada” en El Paso, en la frontera sur, una de las ciudades desbordadas por la migración.
Joe Biden ha aterrizado en México, en la primera visita del presidente estadounidense en Latinoamérica desde que ocupa el cargo. Hace casi una década un mandatario de EE UU no visita el país vecino, pero el Air Force One de la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha arribado este domingo en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), donde fue recibido por una comitiva de bienvenida encabezada por el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el canciller Marcelo Ebrad, el embajador estadounidense Ken Salazar y el embajador mexicano en Washington Esteban Moctezuma.
La cita que ha movilizado al presidente estadounidense de la Casa Blanca a una rápida escala en la frontera sur y una estadía en la Ciudad de México es la Cumbre de los Líderes de América del Norte. La llamada cumbre de los Three Amigos será un encuentro entre Biden, López Obrador y el primer ministro canadiense Justin Trudeau para hablar, en calidad de vecinos, de la crisis migratoria, los retos económicos de la región o la seguridad focalizada en la interminable lucha contra el narcotráfico.
Biden y AMLO han tenido la oportunidad de verse las caras, conversar en privado. Ambos mandatarios se trasladaron hasta un hotel ubicado en el corazón de la Ciudad de México a bordo de La Bestia, la limusina blindada de uso oficial que se hizo paso por un convoy de más de 40 vehículos del dispositivo que paralizó la megalópolis.
El mandatario estadounidense ha pasado su primera noche en la capital mexicana, y durante la mañana del lunes la primera dama, Jill Biden, visitó la Basílica de Santa María de Guadalupe. Se espera que el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y su esposa, Sophie Grégorie Trudeau, sean recibidos en horas de la tarde en la capital mexicana. La cumbre comenzará oficialmente el martes, pero está programada una cena y encuentro de los tres mandatarios este lunes.
¿Qué esperar de la Cumbre de los Líderes de América del Norte?
La última reunión de este grupo regional se produjo hace un año, en Washington. Joe Biden no había visitado México como presidente, mientras que es el segundo viaje oficial de Trudeau. La cumbre servirá como una plataforma para discutir diversos temas de política exterior. La Cancillería mexicana ha desvelado que los ejes de las conversaciones serían: diversidad; equidad e inclusión; medioambiente y cambio climático; competitividad con el resto del mundo; migración y desarrollo; salud y seguridad.
Migración. Uno de los principales temas de la cumbre trilateral será atender la crisis migratoria en el flanco sur de la alianza norteamericana, que ha desbordado los controles fronterizos. EE UU viene a la mesa con la ampliación de su programa de parole humanitario para ciudadanos venezolanos, para recibir a 30.000 ciudadanos de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití mensualmente, por ser las principales nacionalidades que emprenden el peligroso viaje y entran irregularmente en suelo estadounidense.
Seguridad. Otra de las mayores preocupaciones del grupo es la situación de violencia que atormenta a México. En los últimos años, EE UU y el Gobierno mexicano se han sentado a discutir de cómo abordar la crisis de seguridad desde distintas perspectivas, incluso consecuencias, como la crisis de opiodes y de fentanilo en suelo estadounidense. Algunas de las metas de estas conversaciones están la seguridad en la frontera, el tráfico de drogas sintéticas y la administración de justicia para los líderes de estos cárteles. Acerca de este último punto, México llega reforzado, toda vez que apenas hace un par de días se capturó a Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, y presunto líder de la facción Los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
Economía. Los tres países, además, se encuentran en conversaciones por el tratado de libre comercio (TMEC), después de que EE UU señalara que la reforma energética y la política en este tema que pretende López Obrador van en contra de las condiciones del acuerdo. El Gobierno de la Cuarta Transformación, como propugna el líder izquierdista, trata de limitar la participación de las compañías extranjeras en el mercado mexicano, lo que ha desatado quejas entre sus socios.
La visita restringida de Biden a la frontera
Joe Biden pasó por la frontera entre su país y México antes de partir a la capital. Pero más que una visita, fue más bien una escala en su viaje a la Ciudad de México. El presidente estadounidense ha estado unas cuatro horas en El Paso, Texas, uno de los lugares que ha sido fuertemente cubierto por medios de comunicación por la crisis migratoria que solo el año pasado dejó dos millones de encuentros con las autoridades fronterizas, un flujo migratorio principalmente impulsado por migrantes venezolanos, pero también cubanos, haitianos, centroamericanos e incluso africanos.
Pero a pesar de que Biden visita la frontera por primera vez desde que es presidente, su llegada ha desatado críticas por no haber visto la tragedia en primera mano. La comitiva de seguridad evitó las calles e iglesias católicas abarrotadas de migrantes, muchos de ellos a la intemperie, sino que llevó al presidente a un rápido reconocimiento de un centro de procesamiento de migrantes que recibe financiamiento federal que, según CNN, no tenía personas.
📍El Paso, Texas | Biden visita el muro fronterizo en una parada que no estaba prevista en su primer viaje a esa zona desde que es presidente de Estados Unidos. pic.twitter.com/CAuQXTmpwZ
— Noticias Telemundo (@TelemundoNews) January 8, 2023
En ese lugar conversó con líderes religiosos y organizaciones civiles que se encargan de atender a los miles de migrantes que llegan a la ciudad a diario. Pero los periodistas que seguían la visita no constataron que el presidente haya visto a las personas. El polémico gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, aseguró a Fox News que el presidente arribó a una versión de la ciudad diferente, después de que el alcalde demócrata, Oscar Leeser, ordenara mover los campamentos de migrantes para que no estuvieran a la vista del mandatario.
El propio Abbott tuvo un encuentro con Biden, al que le entregó una carta. “Su visita a la frontera sur llega 20.000 millones de dólares después y dos años tarde (…) su visita evita los puntos donde ocurren los principales cruces de la inmigración ilegal y esquiva a los miles de propietarios de tierra en Texas cuyas vidas han sido destruidas por su política migratoria”, reza la misiva. @mundiario



