Estás consumiendo más alimentos procesados de los que crees y hay una razón
Cuando pensamos en alimentos procesados, es común asociarlos con la comida rápida, pero la realidad es que la mayoría de los alimentos que consumimos han sido alterados de alguna manera.
La comida procesada incluye cualquier alimento o materia prima que ha sido modificado de alguna manera. El procesamiento abarca una amplia gama de técnicas, desde lavar y cortar hasta calentar, pasteurizar y fermentar. Básicamente, cualquier modificación que se realice a la materia prima se considera procesamiento.
Agregar nutrientes, como la fortificación de la leche con vitamina D, puede considerarse un tipo de procesamiento beneficioso. Sin embargo, es importante evitar los alimentos ultraprocesados, que suelen contener aditivos y químicos añadidos, como los helados y las pizzas congeladas.
Muchos alimentos que consideramos básicos, como el pan blanco, también están procesados. Para identificarlos, es útil buscar términos como "enriquecido" en las etiquetas.
Cómo evitar comer alimentos procesados
La mejor opción es preparar alimentos en casa utilizando ingredientes frescos, ya que estos alimentos no están procesados en absoluto y suelen ser la opción más saludable.
Otra forma de cuidar tu salud, es consumir alimentos que combatan las enfermedades de manera natural. Algunos alimentos ricos en óxido nítrico, como espinacas, remolachas y bok choy, pueden ser beneficiosos para la salud cardiovascular.
Si optas por alimentos envasados, es importante leer las etiquetas y evitar aquellos que contienen ingredientes desconocidos o difíciles de pronunciar. Además, algunos envases de alimentos pueden contener dióxido de titanio, un compuesto que previene el crecimiento bacteriano en el envase pero puede causar problemas intestinales.
No obstante, es importante no demonizar los alimentos. Etiquetar los alimentos como "buenos" o "malos" puede llevar a sentimientos de culpa, por lo que es mejor seguir las recomendaciones de los profesionales de la salud. @mundiario
