3 consejos para reducir tu consumo de sal en casa

Sal. / Bruno Glatsch. / Pixabay
Sal. / Bruno Glatsch. / Pixabay

La mayoría de las personas consumen demasiada sal, de 9 a 12 gramos por día en promedio, es decir, dos veces la ingesta máxima recomendada. ¿Eres una de ellas?

3 consejos para reducir tu consumo de sal en casa

La alimentación en el mundo ha ido sufriendo modificaciones poco a poco hasta el punto de que la producción de alimentos elaborados/procesados cada vez crece más. Además, la evolución de los modos de vida, cada vez más urbanita, están modificando los hábitos alimentarios. Poblaciones del mundo entero consumen alimentos más ricos en energía que contienen muchas grasas saturadas, ácidos grasos trans, azúcar y sal. Y es que acceder a alimentos muy elaborados o ultraprocesados es cada vez más corriente y asequible. La sal es la fuente principal de sodio, cuyo crecido consumo se asocia a la hipertensión y a un mayor riesgo de cardiopatías y accidentes cerebrovasculares.

Los datos apuntan a que la mayoría de las personas consumen demasiada sal, de 9 a 12 gramos por día en promedio, es decir, dos veces la ingesta máxima recomendada. Por ello los Estados Miembros de la OMS (Organización Mundial de la Salud) han acordado reducir en un 30% el consumo de sal de la población mundial de aquí a 2025. Se estima que cada año se podría evitar 2,5 millones de defunciones si el consumo de sal a nivel mundial se redujera al nivel recomendado.

¿Cuál es el nivel recomendado?

> Para los adultos: la OMS recomienda consumir menos de 5 gramos (un poco menos que una cuchara de té) de sal por día.

> Para los niños: la OMS recomienda ajustar a la baja, para los niños de 2 a 15 años, la ingesta máxima recomendada para los adultos en función de las necesidades energéticas en relación con las de los adultos. Esta recomendación no comprende el periodo de lactancia natural exclusiva (de 0 a 6 meses), ni el de alimentación complementaria de la lactancia natural (de 6 a 24 meses).

> Toda la sal que se consume debe ser yodada, es decir «enriquecida» con yodo, lo cual es esencial para un desarrollo sano del cerebro del feto y del niño pequeño así como para optimizar las funciones mentales en general.

Este es el tipo de sal que seguro consumes

En la alimentación, la sal puede provenir de:

> alimentos elaborados, ya sea porque son particularmente ricos en sal como platos preparados, carnes procesadas como el tocino, el jamón y el salame, quesos, tentempiés salados, fideos instantáneos, etc.,

> alimentos ingeridos en grandes cantidades como el pan y los productos de cereales elaborados,

> la sal que se añade a los alimentos durante la cocción en forma de caldo o cubitos de caldo o bien en la mesa (salsa de soja, salsa de pescado, sal de mesa).

3 consejos para reducir tu consumo de sal en casa

1. No agregues sal durante la preparación de los alimentos y opta por especias como la pimienta negra, el comino, la cúrcuma o un buen sofrito a base de ajo y cebolla.

2. Limita el consumo de tentempiés salados y pásate al picoteo de frutas. Es una cuestión de hábitos.

3. Elige para tu compra productos hiposódicos: carnes y aves; embutidos sin sal; pescados frescos; huevos; leche y yogures; pastas, patatas, lemgumbres y verduras; fruta natural; frutos secos sin sal; condimentos, agua natural. @mundiario

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