Hacienda 'reparte' desigualdad: el IVA supone el 70% del aumento de impuestos

La recaudación de impuestos aumentó en 2014, pero el IVA fue el mayor responsable del incremento de la recaudación, suponiendo un incremento de la desigualdad entre contribuyentes.

Soraya Sáenz de Santamaría y Cristóbal Montoro presentan las novedades fiscales.
Soraya Sáenz de Santamaría y Cristóbal Montoro.

La recaudación de impuestos aumentó en 2014, pero el IVA fue el mayor responsable del incremento de la recaudación, suponiendo un incremento de la desigualdad entre contribuyentes.

Lo malo de quedarse en las grandes cifras es que, en numerosas ocasiones, nos distraen de interpretaciones útiles para saber qué está pasando realmente en la economía y la sociedad. El “escaparate” de datos macroeconómicos es una estrategia muy recurrida por los políticos, pero también es cierto que es un arma de doble filo que se les puede volver en su contra.

Un ejemplo claro de ello son las estadísticas que maneja Hacienda sobre la recaudación de impuestos, porque permite diferentes interpretaciones y también, por qué no decirlo, ocultaciones.

En resumen, 2014 fue un año en el que aumentó la recaudación de impuestos, aportando un 3,6% más a las arcas públicas. Este porcentaje es bastante superior al crecimiento del PIB, que fue del 1,4%, por lo que se puede valorar de forma positiva. Sin embargo, este constituye un primer “escaparate” que oculta otra realidad menos halagüeña: ¿dónde se concentró ese crecimiento? ¿Qué impuesto o impuestos aportaron más?

El Gobierno sacará pecho del incremento del 3,4% (unos 2.190 millones de euros) en el IRPF, porque eso puede significar que o hay más personas trabajando o que las que tienen ocupación ganan más que hace un año. Sin embargo, aunque es cierto que 2014 cerró con más personas ocupadas (unas 430.000 más), habría que calcular cómo se comportaría la recaudación si los impuestos no se hubieran subido al inicio de la actual legislatura.

Por su parte, el Impuesto de Sociedades, que debe ser el pulso más explícito de la actividad empresarial, sufrió un importante revés en 2014 –debido a que ya no está distorsionada por los pagos fraccionados–, con una caída del 6,2% y situando la recaudación muy por debajo del récord de 2007, cuando aportó más de 40.000 millones de euros –que aún así es una cantidad modesta para el tamaño de la economía española–.  

La amenaza del IVA

Pero todavía nos queda por saber qué sucedió con otro de los tributos más importantes, el IVA. Desde que se subió su tipo general al 21%, la recaudación ha pegado un pequeño estirón y durante 2014 se le sumó el empuje del consumo interno, que comenzó a experimentar tasas positivas. Esto le permitió repuntar un 8,2%, el mayor aumento de todos los impuestos, pero hay un dato aún más revelador: el IVA supuso el 70% de todo el incremento de la recaudación de la Agencia Tributaria el año pasado. Sí, ¡el 70%!

Lejos de ser una “buena” noticia, el enorme peso del IVA en la mejora de la recaudación de Hacienda es una voz de alarma ante el imparable aumento de la desigualdad económica y social en España, ya que este impuesto grava el consumo de la misma forma para todas las rentas, sean un pensionista en precario o el presidente de Telefónica, César Alierta. En otras palabras, es regresivo. Todos pagan el 21%, pero no todos tienen el mismo nivel de ingresos para hacer frente a ese porcentaje.

Por tanto, el Gobierno debe ser cuidadoso para que el “escaparate” de las grandes cifras no se convierta en una trastienda llena de objetos inservibles cuya única finalidad no es otra que crear polvo. Con esto quiero decir que la propaganda en exceso a partir de datos oficiales puede descuidar la atención de aspectos preocupantes, como es que la política fiscal del Gobierno sirva para acrecentar las diferencias entre ciudadanos y contribuyentes. Porque, en este caso, el Ejecutivo sí es el máximo responsable de que se produzcan desigualdades.

Por lo tanto, hay que tener cuidado con las medias aritméticas, porque pueden ser el resultado de una concentración excesiva en la parte alta. A este respecto, sería interesante saber cómo se ha elaborado la nueva previsión de crecimiento del PIB que acaba de anunciar Mariano Rajoy para 2015, que alcanza un repunte del 2,9%. ¿Es turismo? ¿Construcción? ¿Cuánto crecería el PIB si las grandes compañías pagaran los impuestos que les corresponden? Seguramente crecería mucho más de ese 2,9% y de una forma más equilibrada, al repartirse mejor las ganancias entre quienes realmente levantan esas cuentas de resultados.

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