En el viejo continente está todo muy liado, con muchos intereses encontrados y poco liderazgo

# Análisis de JOSÉ LUIS GÓMEZ
>> Según el libro 'Cómo salir de esta', que sale el día 21 a la venta, la emisión de eurobonos sería el camino más sencillo y rápido para conseguir una mayor integración fiscal en Europa.
>> La Alemania de Angela Merkel, que tiene elecciones a finales de este año, poco o nada quiere saber de todo ese plan.

Menos sueldos y más impuestos, receta del FMI para España.
Siglas del Fondo Monetario Internacional, en inglés.

Lo que decía la izquierda, lo dice ahora el Fondo Monetario Internacional (FMI): la austeridad es un riesgo. Y es que esta calamitosa práctica económica amenaza con ser “políticamente y socialmente insostenible” en los países de la periferia europea, como reconoce el propio FMI, a menudo entregado a la causa neoliberal. ¿Por qué? Entre otras razones, porque las reformas fiscales y estructurales tardarán años en completarse, como también escribí en la página ‘Cuenta de resultados’ que publica cada domingo el diario La Región.

El Gobierno de Madrid ya no puede mirar más para otro lado, ni siquiera aunque se lo imponga Alemania. Sea como sea, el Ejecutivo de Mariano Rajoy debe abordar la complicada tarea de complementar las políticas de austeridad con otras de apoyo a la reactivación económica y la creación de empleo, para llevar esperanza a millones de hogares que sufren la crisis de forma dramática. Hay gente que se suicida cuando le vienen a desahuciar. Otros no tienen que comer. Millones de personas están en paro. Cada vez más no tienen ingresos.

La radicalización neoliberal, siguiendo la terminología del profesor de la USC Xavier Vence, se asienta sobre unos argumentos legitimadores absolutamente insostenibles: parece que el problema es que vivimos durante muchos años por encima de nuestras posibilidades y, en consecuencia, todo pasa ahora por un plan de austeridad en todos los campos -en el privado y en el público-, excepto en el sector financiero, cuyo rescate debe ser la prioridad de todos, junto con el mantenimiento del gasto militar. Siendo realistas, el reto pasa por un equilibrio entre contracción fiscal, reformas estructurales y que los Estados de la eurozona que crecen no sean tan austeros, para que tiren de la menguante economía española. Pero lo que es evidente es que ya no basta con austeridad, ni con el cuento simplista de que no se puede gastar más de lo que se ingresa, porque todo depende de cómo se invierta.

Según el libro Cómo salir de esta, que sale el día 21 a la venta en España, la mutualización de la deuda, es decir, la emisión de eurobonos, sería el camino más sencillo y rápido para conseguir una mayor integración fiscal en Europa, pero la Alemania de Angela Merkel, que tiene elecciones a finales de este año, poco o nada quiere saber de todo ese plan. Prefiere, eso sí, reiterar su llamada hoja de ruta para España, que comprende infinidad de sacrificios.

A la canciller alemana se le echa mucha culpa de la crisis europea actual, seguramente con razón, pero también hay que reconocer que es ella la que impulsa más Europa en lo político, económico y fiscal; por ejemplo, cuando pide un ministro de Finanzas europeo. En ese caso, por lo general es Francia la que bloquea, por no hablar de Gran Bretaña, reticente a todo lo que suponga más Europa. Digamos que en el viejo continente está todo muy liado, con muchos intereses encontrados y poco liderazgo, y que todo ello no hace más que dificultar la salida de la crisis en España, ahora sujeta a una devaluación interna cada día más demoledora. Es el precio por seguir en la eurozona, pero una salida de España del euro desencadenaría un proceso no menos traumático y enormemente peligroso para el país, su economía y su propio futuro.

Por momentos, parece que estamos ante un callejón sin salida. Pero tiene que haber salida, porque si bien la situación económica de España no es buena, en esta crisis -institucional, de modelo de Estado y de valores-, el país también tiene una gran oportunidad de cambiar las cosas que funcionan mal. @J_L_Gomez

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