¿Por qué ha causado tanta controversia Monster: the Jeffrey Dahmer Story?
La serie de Ryan Murphy protagonizada por Evan Peters, refleja el dolor y los traumas que el asesino de Milwaukee dejó en las familias de sus 17 víctimas.
Luego de una semana en streaming, Monstruo: la historia de Jeffrey Dahmer se ha convertido en la tercera serie más vista en Netflix (196 millones de horas reproducidas), solo detrás de El Juego del Calamar (2021) y la cuarta temporada de Stranger Things (2022). No obstante, la serie ha despertado bastante polémica, siendo la más destacable el enojo de un familiar de una víctima de Jeffrey.
Ese evento en particular es lo que nos lleva a reflexionar sobre el objetivo de la serie, pues aún cuando en reiteradas ocasiones hacen mención a que no se debe dejar olvidar lo que pasó, el hecho de que toda la historia esté contada desde la perspectiva del asesino serial hace que el guión, inevitablemente, ofrezca al espectador escenas que busquen empatizar con él.
Eso, es justamente lo que llevó a que Evan Peters, quien interpreta a Dahmer en la serie, haya solicitado a los espectadores que no idealicen a Jeffrey ni sientan compasión, pues innegablemente destruyó demasiadas vidas, y no solo a la de los hombres que asesinó.
¿Fue correcto hacer una nueva serie sobre el caso Dahmer?
Ryan Murphy sin duda es un director y guionista muy particular, por lo que en esta historia supo plasmar lo retorcida que era la mente de "el caníbal de Milwaukee", y que a su vez fue reforzado por el increíble talento actoral de Peters, al grado de que muchos internautas lo han clasificado como uno de sus trabajos más icónicos.
Las reflexiones que deja Dahmer
Uno de los aspectos más repetidos en la serie, es el tema del bien y el mal, así cómo quién fue el culpable detrás del comportamiento de Jeffrey Dahmer. Y aún cuando sea algo que nunca se sabrá, la serie propone de manera inteligente, que sus padres sí contribuyeron, aunque fuese mínimamente, en sus trastornos psicológicos.
La falta de comunicación y de empatía, un ambiente familiar violento, así como la represión de sus preferencias sexuales, son algunos de los puntos de quiebre que podemos apreciar.
Por ello, es importante recordar que las 17 víctimas de este hombre, no tenían culpa alguna, y el ser homosexuales (y negros en su mayoría) no es algo que lo justifique; así que como sociedad, se debe buscar abolir actos de corrupción, marginación y discriminación de inmediato. Ese es el mensaje más profundo que la serie puede ofrecer. @mundiario