El Juego del Calamar está de vuelta, aunque no con su segunda temporada sino con The Squid Game: el Desafío, un reality que recrea los juegos de la exitosa serie, y que estrenó sus primeros cinco episodios en Netflix, cada uno con una duración de 50 minutos en promedio.
Sin embargo, Netflix se dio de topes con la pared porque la serie recibió el 48% de aprobación de la crítica internacional en Rotten Tomatoes, y aquí te explicamos el porqué.
Las fallas de El juego del calamar: El desafío
Hay que reconocer que desde el concepto el reality suena insípido. Y si, los primeros minutos son sumamente lentos, carecen de audio prácticamente, y resulta pesada de ver en todo el primer reto de la luz verde y la muñeca.
Ya luego de eso mejora un poco, te deja conocer a algunos participantes que considera destacables por su personalidad, pero lo único rescatable de la serie son las emociones, porque el ver como bajo esas condiciones las emociones son traicioneras y a veces hasta calculadoras, sirve para reiterarnos que la humanidad saca todos sus bajos instintos tanto por sobrevivir, como por dinero en algunos casos.
Y por otro lado la emoción de ver a los fans del show poder vivirlo de manera oficial se contagia, más cuando vemos a personas de la tercera edad vivir este sueño; sin embargo esto no le basta para poder decir que es un producto siquiera decente, porque simplemente se siente como lo que es, un refrito de la serie pero sin la emoción y el drama de sus protagonistas.
Un producto podrido
Si bien no siempre se está de acuerdo con las críticas de Rotten Tomatoes, en esta ocasión nos sumamos a quienes critican al reality, que encima la temporada llega justo al juego de las canicas y tendremos que esperar al 29 de noviembre por la segunda ronda, pero de verdad hay mejores cosas que ver en Netflix, porque El Juego del Calamar el Desafío es una apuesta fallida por parte de Netflix.
Y para quienes dicen que es mejor que la serie, deliran casi tanto como el número 001 del show original. @mundiario
