La ficción, compuesta por dos episodios, se estrena el lunes 8 en Movistar Plus+ y está protagonizada por Steve Coogan y Harriet Walter, quienes encarnan a Walden y Thatcher en un intenso duelo interpretativo.
Al frente del guion se encuentra James Graham, responsable de producciones como Sherwood y Brexit, mientras que Frears, con experiencia en títulos como Las amistades peligrosas y A Very English Scandal, aporta su mirada sobre el histórico enfrentamiento televisivo.
La trama sitúa al espectador en el Reino Unido de finales de los años ochenta, cuando Margaret Thatcher llevaba una década al frente del Gobierno británico. En 1989, la líder conservadora aceptó conceder una entrevista a Brian Walden, periodista y antiguo parlamentario laborista, con quien mantenía una estrecha relación profesional y personal. Walden, que había dejado su escaño en 1979 para dedicarse a las entrevistas televisivas, era considerado por Thatcher como su interlocutor de confianza.
El contexto político añade tensión al relato. Apenas dos días antes de la entrevista, Nigel Lawson, entonces Ministro de Hacienda, abandonó abruptamente el gabinete, lo que desencadenó una grave crisis en Downing Street. La conversación televisada, inicialmente concebida como una charla entre amigos, se convirtió en un momento clave en el que Thatcher se vio acorralada por las preguntas de Walden, sentando las bases del desgaste político que culminaría en su dimisión un año después.
La serie no se limita a mostrar el encuentro televisivo, sino que recorre la relación entre ambos personajes a lo largo de una década, desde sus primeras interacciones en 1979, cuando Thatcher era líder de la oposición conservadora. A través de entrevistas, reuniones privadas y momentos de complicidad, se traza el retrato de una relación profesional marcada por la confianza mutua y por el creciente desencanto que acabó definiendo su último intercambio en directo.
El clímax de Brian and Maggie llega en los veinte minutos finales, donde se recrea la entrevista completa que marcó un antes y un después en la percepción pública de Thatcher. La producción destaca especialmente por la interpretación de Steve Coogan, quien se mimetiza con Brian Walden y logra captar con precisión el estilo incisivo y calmado que le caracterizaba. Harriet Walter, reconocida por su trabajo en series como Silo y Succession, afronta el reto de interpretar a una figura política de enorme complejidad, aportando matices a la representación de la primera ministra.
La serie se suma a una creciente tendencia de ficciones televisivas británicas centradas en entrevistas históricas, como A Very Royal Scandal. Con su estreno, Movistar Plus+ refuerza su apuesta por el drama político y por proyectos que combinan rigor histórico con interpretaciones de alto nivel, ofreciendo al público una mirada detallada de uno de los momentos más decisivos en la carrera de Margaret Thatcher. @mundiario


