¿Justicia para todos es la película más infravalorada de la carrera de Al Pacino?

La producción estrenada en 1979, dirigida por Norman Jewison, recibió dos nominaciones a los Premios de la Academia un año después.
Al Pacino, protagonista de Justicia para todos. /  Filmin
photo_camera Al Pacino, protagonista de Justicia para todos. / Filmin

En el turbulento mundo del cine, hay gemas ocultas que a menudo no reciben el reconocimiento que merecen. Una de estas joyas es Justicia para Todos, una película que, a pesar de contar con la brillante actuación de Al Pacino y una nominación al Oscar en 1980, ha sido pasada por alto por muchos.

En esta obra, dirigida por Norman Jewison, Pacino interpreta a un abogado neurótico que se ve obligado a defender a un juez corrupto acusado de violación. La trama se desarrolla en un ambiente tenso y moralmente ambiguo, donde los personajes enfrentan dilemas éticos y legales.

Al Pacino y Jack Warden en una escena de Justicia para todos (1979). / IMDb
Al Pacino y Jack Warden en una escena de Justicia para todos (1979). / IMDb

El reparto de la película es excepcional, con la insobornable presencia de Lee Strasberg, el legendario genio del Actor's Studio, junto a talentos como Jack Warden, John Forsythe y Christine Lahti. Sin embargo, a pesar del talento del elenco, la película ha sido criticada por su excesiva exposición de los problemas del sistema judicial estadounidense.

Los críticos han señalado que Justicia para Todos peca de un retrato poco sutil de personajes "maniqueos", lo que resta verosimilitud a la historia. A pesar de ello, destacan las magníficas interpretaciones de Pacino, Strasberg y Lahti, que elevan la calidad de la producción.

Una pregunta obligada: ¿vale la pena verla?

Sin duda, Justicia para Todos no figura entre las obras maestras que Al Pacino ha protagonizado en sus más de cincuenta años de carrera. Compararla con películas icónicas como El Padrino, Serpico, Tarde de perros, Carlito's Way o El precio del poder sería desproporcionado, pero tampoco se trata de una película mediocre.

La cinta está poblada de personajes coloridos y subtramas que añaden capas de complejidad a la trama. Desde la novia de Pacino hasta un juez senior enloquecido, cada personaje aporta riqueza y dinamismo a la historia.

Al Pacino en una escena de Justicia para todos. /  Filmin
Al Pacino, protagonista de Justicia para todos. / Filmin

Aunque la película puede parecer desordenada en ocasiones, con subtramas que oscilan entre lo serio y lo cómico, la actuación de Pacino brinda un ancla sólida que mantiene la coherencia en medio del caos. Su presencia magnética en la pantalla nos guía a través de los altibajos de la narrativa, manteniendo nuestra atención en todo momento.

El clímax de la película, situado en la sala del tribunal, es un emocionante recorrido que lleva al público en un viaje intenso. A medida que la verdad se revela y los personajes enfrentan las consecuencias de sus acciones, nos vemos obligados a reflexionar sobre la naturaleza de la justicia y el costo de la integridad.

En última instancia, Justicia para Todos desafía nuestras expectativas y nos hace cuestionar nuestras propias creencias sobre la justicia y el sistema legal. Con una actuación memorable de Al Pacino y una historia que sigue resonando mucho después de que terminen los créditos finales, esta película merece un lugar en el canon del cine estadounidense. Por lo tanto, resulta una cita obligada de 1 hora y 59 minutos frente a la pantalla de Filmin para disfrutarla.@mundiario