¿Qué ver este domingo en Filmin? Glenn Close nos trae un drama sobre el amor y la lealtad

La actriz, ocho veces nominada a los premios de la Academia, protagoniza La Buena Esposa, junto al experimentado intérprete Jonathan Pryce.
Glenn Close y Jonathan Pryce, protagonistas de La Buena Esposa. /  Filmin
photo_camera Glenn Close y Jonathan Pryce, protagonistas de La Buena Esposa. / Filmin

En el universo del cine, algunas historias no solo entretienen, sino que también tocan fibras profundas del espectador. Este es el caso de La Buena Esposa, una película que nos invita a reflexionar sobre el amor, la lealtad y la liberación personal.

El corazón de esta película late al ritmo de Glenn Close, quien nos ofrece una interpretación magistral del personaje de Joan Castleman. Close da vida a una mujer que ha dedicado cuarenta años de su vida a sostener las apariencias en su matrimonio con Joe Castleman, interpretado brillantemente por Jonathan Pryce. Pero tras décadas de sacrificio, Joan enfrenta una encrucijada: revelar un secreto que podría cambiarlo todo.

Jonathan Pryce y Glenn Close en una escena de La buena esposa, /  Filmin

Jonathan Pryce y Glenn Close en una escena de La Buena Esposa, / Filmin

La trama se desenvuelve con la maestría de una narrativa que juega con los tiempos y los sentimientos. A través de flashbacks, somos testigos de los eventos que moldearon la vida de Joan, mientras que en el presente, vemos cómo se enfrenta a las consecuencias de sus decisiones pasadas. Close nos guía con elegancia a través de las complejidades de su personaje, revelando capas de emoción con cada gesto y mirada.

Sin embargo, no todo en La Buena Esposa brilla con la misma intensidad. Los flashbacks, aunque necesarios para comprender la historia, a veces se sienten como un obstáculo en lugar de un complemento. Por otro lado, el elenco secundario, aunque competente, no logra alcanzar las mismas alturas que Close y Pryce, dejando algunos aspectos de la trama con un sabor agridulce.

En términos técnicos, la película es un ejercicio de elegancia visual, con una dirección de arte y una fotografía que realzan la atmósfera de la historia. El director sueco Björn Runge opta por un enfoque sutil y refinado, aunque en momentos clave se echa en falta un mayor ímpetu.

En resumen, La Buena Esposa es una película que destaca por su brillantez interpretativa y su exploración de temas universales como el sacrificio y la autenticidad. Aunque no exenta de sus imperfecciones, ofrece una experiencia cinematográfica que no dejará indiferente a nadie. Un viaje conmovedor y emotivo que resuena en el corazón del espectador, y que confirma a Glenn Close como una de las grandes actrices de nuestro tiempo.@mundiario