El próximo 17 de octubre, coincidiendo con su participación en la Sección Oficial del Festival de Sitges 2025, se estrena en cines de toda España Good Boy, la sorprendente ópera prima de Ben Leonberg, distribuida en nuestro país por Filmin.
Un perro contra lo sobrenatural
Con apenas 72 minutos de duración, Good Boy presenta una premisa insólita dentro del género: la historia se cuenta desde la perspectiva de un perro leal, Indy, que se muda con su dueño a una casa rural donde tendrá que enfrentarse a fuerzas sobrenaturales invisibles para los humanos.
La película cuenta con la participación del icónico Larry Fessenden, leyenda del terror independiente, visto en títulos como Session 9 o Tú eres el siguiente.
Un fenómeno viral inesperado
Desde que se lanzó su primer tráiler el pasado 18 de agosto, Good Boy se convirtió en un fenómeno global: acumuló más de un millón de visualizaciones en 24 horas y generó un aumento del 2000% en las búsquedas de Google con la pregunta “¿muere el perro al final?”. La conexión emocional con Indy obligó a IFC Films a replantear su estrategia: de un estreno limitado en EE. UU. se pasó a una distribución amplia.
Filmin también modificó su plan de estreno en España, impulsado por la repercusión internacional y la expectación de los fans del género.
Hasta ahora, el éxito crítico internacional la respalda
Tras su estreno mundial en el SXSW 2025, Good Boy recibió una aclamación crítica unánime. Acumula un 95% en Rotten Tomatoes y ha sido descrita como “una de las mejores películas de horror del año” por IndieWire, mientras que Dread Central asegura que está “preparada para ser una de las películas más escalofriantes de 2025”.
Bloody Disgusting la califica como “un retrato reflexivo e inquietante de lo aterrador que resulta para un perro ver tambalearse todo su mundo sin entender por qué”.
Tres años de rodaje, un método único
El director Ben Leonberg revela que el rodaje se extendió durante más de 400 días en 3 años, con un proceso no convencional: Indy, el protagonista canino, fue el único perro en pantalla, sin dobles ni reemplazos. “Mi objetivo era que Indy actuara de forma realista, impulsado por instintos y reacciones naturales, no por voces ni pensamientos humanos”, explica el realizador.
El resultado es una experiencia inmersiva que combina innovación formal y suspense sobrenatural, y que promete convertirse en una de las citas ineludibles del terror de 2025. @mundiario


