Bodegón con fantasmas: el surrealismo manchego que conquista Filmin

Fantasmas, viñedos y humor negro se mezclan en esta joya del cine español que redefine el realismo mágico con ingenio.

Bodegón con fantasmas (2024) / IMDb
photo_camera Bodegón con fantasmas (2024) / IMDb

Llega a Filmin una de las propuestas más insólitas y fascinantes del cine español reciente: Bodegón con fantasmas, la ópera prima del director Enrique Buleo. Esta película, ya celebrada en festivales como Sitges y los Premios Feroz, se ha ganado el apodo de “Expediente X manchego” por su forma única de fusionar lo costumbrista con lo sobrenatural, todo bañado en un tono de humor macabro tan desconcertante como entrañable.

Ambientada en un pequeño pueblo de La Mancha, rodeado de campos de cereales y viñedos, la historia se mueve entre vivos y muertos, donde los unos enfrentan los desafíos cotidianos mientras los otros, los fantasmas, lidian con las penas del más allá. No hay grandes giros argumentales ni efectos visuales estridentes, Bodegón con fantasmas apuesta por lo íntimo, lo sugerente, lo atmosférico. Más que una película, es una experiencia que se siente más que se explica.

La crítica ha sido unánime en su admiración, por ejemplo, La revista Fotogramas la ha calificado como “surrealismo mágico manchego con aroma a Berlanga, Azcona y Cuerda”, una referencia clara a esa tradición española que sabe reírse con elegancia de lo trágico.

Luis Martínez (El Mundo) la define como “una comedia sin alardes, un milagro callado”, mientras que Javier Ocaña (El País) destaca la forma en que sus relatos “esquivan la simple ocurrencia para tocar temas profundos como la soledad o la tristeza, camuflados entre risas discretas”. Por su parte, Oti Rodríguez Marchante (ABC) señala que Buleo “combina lo muy local con lo profundamente universal, algo al alcance de pocos”.

En el reparto encontramos nombres como Consuelo Trujillo, Fernando Sansegundo, Enric Benavent, Nuria Mencía y Pilar Matas, actores que dan vida a personajes que parecen sacados de un cuento rural con tintes espectrales. Todos ellos contribuyen a crear una atmósfera que oscila entre lo cotidiano y lo fantástico, entre la risa contenida y la melancolía.

Buleo ha confesado que el proyecto nació de una obsesión personal con la muerte: “Siempre escribía sobre ella, directa o indirectamente. Quise convertir ese miedo en historias que la desmitificaran, con humor y ternura”. Bodegón con fantasmas se estrena el 6 de junio en Filmin. Una cita imprescindible para quienes buscan otro tipo de cine: valiente, poético y deliciosamente raro. @mundiario