Una quinta portuguesa: Filmin estrena el éxito de Avelina Prat que conquistó la taquilla española

Más de 100.000 espectadores en cines avalan esta película, que llega a Filmin el 5 de septiembre.
Una quinta portuguesa, película. / Filmin
photo_camera Una quinta portuguesa, película. / Filmin

Filmin estrena Una quinta portuguesa, la nueva película de Avelina Prat (Vasil), que ha superado los 100.000 espectadores en cines españoles y participó en la Sección Oficial del Festival de Málaga 2025. Protagonizada por Manolo Solo (Cerrar los ojos) y Maria de Medeiros (Pulp Fiction), la cinta explora con delicadeza la identidad, la reinvención personal y la posibilidad de empezar de nuevo.

La desaparición de su mujer deja a Fernando, un profesor de geografía, completamente devastado. En plena crisis existencial, decide suplantar la identidad de otro hombre y trasladarse a trabajar como jardinero en una quinta portuguesa. Allí inicia una inesperada amistad con Amalia, la enigmática dueña del lugar, que poco a poco revela un pasado tan complejo como el suyo. Entre secretos, silencios y nuevas rutinas, Fernando busca reconstruirse en una vida que no le pertenece.

Inspiración real y tono intimista

Avelina Prat encontró la chispa de la historia en una noticia sobre un hombre que dejó todo atrás y cuya familia llegó a darlo por muerto. Ese detonante le permitió reflexionar sobre lo que lleva a alguien a empezar de cero, y articular un relato que mezcla intimidad emocional con ecos de thriller. “Creo que se puede hablar de temas serios con hondura y, al mismo tiempo, proponer un juego y un tono distinto. No hace falta recurrir a grandes dramas para hablar de cosas importantes”, afirma la directora.

Prat escribió el papel pensando en Manolo Solo desde el inicio. El actor, reconocido por sus trabajos en Cerrar los ojos y El buen patrón, describe a Fernando como un personaje con un aire literario y mítico: “Es alguien al que los dioses castigan y que, de pronto, encuentra delante un elemento de redención”. Por su parte, Maria de Medeiros encarna a Amalia, cuyo vínculo con Fernando se construye a través de confidencias y relatos compartidos que revelan su verdadera identidad.

El poder simbólico de las quintas portuguesas

Las quintas portuguesas, fincas rústicas tradicionales con casas señoriales, jardines y huertos, sirven aquí como escenario y metáfora. El contraste entre la ciudad española y el mundo rural portugués refleja la transformación del protagonista, casi trasplantado a un entorno radicalmente distinto. “El personaje tiene un miedo profundo a viajar, pero huye a un lugar cercano, cruzando la frontera. Para él, Portugal es suficiente distancia para empezar de nuevo”, explica Manolo Solo.

Con Una quinta portuguesa, Avelina Prat confirma la sensibilidad y el talento que ya mostró en Vasil, consolidándose como una de las voces emergentes más prometedoras del cine ibérico contemporáneo. @mundiario