4 cosas cotidianas que pueden afectar una erección
Cosas básicas y de rutina empañan el levantamiento del miembro masculino.
La erección es un símbolo de virilidad por excelencia. Es el goce del hombre transformado en trofeo para la mujer, y es, además, la pauta número uno para una noche de pasión. Aunque parezca difícil de creer, estudios científicos recientes han revelado que factores tan comunes como la alimentación, tomar el sol e incluso, las lágrimas, tienen una estrecha relación con los problemas de erección masculina.
El pene es una extensión corporal, lo que significa que sí algo afecta al cuerpo el miembro lo resentirá, esto debido a que el juguete masculino comparte un suministro de sangre, oxígeno y nutrientes con el resto de los órganos, según afirma J. Stephen Jones, urólogo de la Cleveland Clinic.
Veamos algunos factores cotidianos que inciden en el levantamiento del pene:
1) Exceso de soya
Un estudio publicado por la revista Nutrition y realizado por los investigadores de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, recientemente expuso el caso de un joven vegetariano de 19 años de edad que sufría disfunción eréctil debido al consumo excesivo de soya. La investigación, entre otras cosas, permitió conocer a través de las pruebas clínicas realizadas, que este componente de la dieta disminuye drásticamente los niveles de testosterona en la sangre.
2) Andar constantemente en Bicicleta
La práctica de ciclismo más de tres horas a la semana aumenta el riesgo de sufrir disfunción eréctil. Así lo reveló una investigación de la Escuela de Medicina de Harvard en Estados Unidos. Esto, debido a que al parecer, el estar sentado sobre el sillín de la bicicleta genera una presión en la zona del perineo (entre los genitales y los glúteos) que puede dañar los nervios e interrumpir temporalmente el flujo de sangre hacia el pene.
No significa que se deba elegir entre el deporte o el sexo. Con escoger el sillín adecuado o usar pantalones con almohadillas para evitar estos indeseables efectos secundarios es suficiente.
3) Tomar poco sol
Un estudio australiano publicado en la revista Clinical Endocrinology, expone que cuando al hombre le hace falta vitamina D en el cuerpo, su libido empieza a caer en picada. Los autores de la investigación, además señalaron que para que la cantidad de testosterona producida sea adecuada hacen falta 30 nanogramos de vitamina D por mililitro de sangre. Dichos niveles suelen alcanzarse en agosto, cuando, con ocasión al verano, el aumento del número de horas de exposición al sol hace que se sintetice más vitamina D.
4) Llanto femenino
Aunque parezca imposible de creer, es cierto. Un experimento dado a conocer en Science, reveló que el olor de las lágrimas femeninas produce un doble efecto en el sexo opuesto: reduce la testosterona y disminuye la excitación sexual a nivel cerebral. Esto, entre otras cosas, porque las llamadas “lágrimas emocionales” contienen hormonas como la prolactina o la leucina, haciendo que este tipo de lágrimas sean diferentes a aquellas que segregan los ojos cuando necesitan expulsar polvo.