Ucrania se acerca a Oriente Próximo: Kiev exporta su experiencia en drones al Golfo frente a Irán
La evolución del conflicto entre Ucrania y Rusia ha transformado al país europeo en un actor inesperado en el mercado global de tecnologías militares. Tras años de enfrentarse a ataques con drones de fabricación iraní utilizados por Moscú, Kiev ha acumulado experiencia práctica en defensa aérea, guerra electrónica y desarrollo de interceptores.
Ahora esa experiencia comienza a proyectarse fuera del teatro europeo. El presidente Volodímir Zelenski anunció el envío de equipos de especialistas ucranianos a Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, países que buscan reforzar su defensa frente a los ataques con drones atribuidos a Irán.
Desde el inicio de la invasión rusa, Ucrania ha sido uno de los principales escenarios de uso masivo de drones kamikaze Shahed, diseñados en Irán y empleados por Moscú para atacar infraestructuras energéticas y ciudades.
Para contrarrestar estas armas relativamente baratas pero numerosas, el ejército ucraniano ha desarrollado una combinación de sistemas: interceptores, guerra electrónica y drones capaces de destruir a otros drones en vuelo. Este conocimiento operativo es ahora especialmente valioso para países del Golfo que se enfrentan a ataques similares en el contexto de la guerra regional entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Según Zelenski, al menos once países —incluidos socios europeos y Estados de Oriente Próximo— han solicitado asistencia técnica a Kiev para mejorar su defensa contra este tipo de amenazas.
Equipos ucranianos desplegados en el Golfo
Los tres equipos enviados por Ucrania estarán formados por especialistas en defensa aérea, operadores de sistemas de guerra electrónica y expertos en interceptores de drones.
Su misión consiste en asesorar a las fuerzas locales, entrenar a operadores y ayudar a desplegar tecnologías diseñadas en Ucrania para detectar y destruir drones antes de que alcancen objetivos estratégicos. El despliegue no se limita al Golfo. Zelenski confirmó también que Kiev envió especialistas para ayudar a proteger bases militares estadounidenses en Jordania, tras una solicitud directa de Washington.
Este tipo de cooperación refleja cómo la guerra en Europa del Este ha generado nuevas redes de colaboración militar en otras regiones del mundo.
El apoyo ucraniano no es completamente altruista en medio de la guerra de desgaste. Kiev busca convertir su experiencia en un instrumento diplomático y militar para reforzar sus propias capacidades defensivas.
Ucrania ha solicitado a sus socios más misiles Patriot PAC-2 y Patriot PAC-3, esenciales para interceptar misiles balísticos rusos. Los sistemas Patriot son una de las pocas defensas capaces de neutralizar este tipo de proyectiles, pero su munición es costosa y limitada. Por ello, Kiev intenta negociar acuerdos de cooperación tecnológica y militar que permitan reforzar su arsenal.
La lógica estratégica es clara: compartir conocimiento en defensa antidrones a cambio de armamento avanzado.
El mercado global de la guerra de drones
La cooperación con los países del Golfo también abre la puerta a acuerdos industriales. Fuentes de la industria de defensa ucraniana han señalado al diario Kyiv Independent negociaciones con empresas armamentísticas saudíes para la compra de misiles interceptores producidos en Ucrania.
Además, se discuten contratos más amplios que podrían incluir producción conjunta de sistemas antidrones y otras tecnologías militares.
Este interés refleja una realidad cada vez más patente en los conflictos modernos: la capacidad de los drones económicos para saturar sistemas de defensa tradicionales sumamente costosos. Mientras que un interceptor de defensa aérea puede alcanzar un precio de millones de dólares, muchos drones kamikaze se fabrican apenas por decenas de miles; por ello, la búsqueda de soluciones más eficientes se ha convertido en una prioridad estratégica para numerosos países.
Our team is now on its way to the Gulf region, where they can help protect lives and stabilize the situation. We see the challenges that exist now: the Iranian regime has effectively blocked the Strait of Hormuz – one of the main routes for supplying oil and gas to the global… pic.twitter.com/VC3EHKREKT
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) March 10, 2026
En este escenario, la presencia de expertos ucranianos en Oriente Próximo adquiere una relevancia especial, inscribiéndose en un contexto geopolítico de cooperación mucho más amplio
Desde el inicio de la guerra, Irán ha sido uno de los principales aliados de Rusia, suministrando inicialmente drones Shahed y posteriormente transfiriendo tecnología que permitió a Moscú producirlos en su propio territorio. Según Zelenski, la cooperación entre ambos países se ha intensificado con el tiempo, incluyendo el intercambio de componentes y tecnología militar.
En este escenario, la asistencia ucraniana a los países del Golfo puede interpretarse también como parte de una red de alianzas emergentes que se articula alrededor de la seguridad frente a los drones iraníes.
La guerra ha obligado a Ucrania a innovar rápidamente en múltiples áreas de la tecnología militar. Lo que comenzó como una necesidad defensiva se ha convertido gradualmente en una fuente de influencia internacional. @mundiario


